ASTROLOGÍA MAYA (3114 A.C.- 2012)

Los Antecedentes de la Astrología Maya se llevaron a cabo 1000 años antes de nuestra era, y se desarrolló hasta el Siglo XVII después de nuestra era; en las poblaciones de Centroamérica: México (Chichen, Chiapas, Itza, Palenque, Tabasco, Uxmal,Yucatan), Guatemala (Tikal) y Honduras (Cópan). Es una variación de la astrología mesoamericana, un tratado de espacio-tiempo (Najt), uno de los conocimientos más vanguardistas de la astrología en su tiempo.

Aunque se nutre de la energía cósmica, también toma en cuenta la energía telúrica. Los Mayas hablaban del inframundo (el infierno en término cristiano), como un lugar real, una dimensión de donde viene la humanidad y que nada tiene que ver con los demonios.

El calendario, de tipo lunar, se conoce como “Calendario Cuenta Larga”, de tipo vigesimal mesoamericano no repetitivo, empleado por varias culturas de Mesoamérica a partir del período Preclásico Tardío. Fue diseñado hasta el día 21 de diciembre de 2012 del Siglo XXI, fecha en la que se creía que ocurriría el final del mundo. Este ciclo empezó en la cuenta larga de 13.0.0.0.0.4 (3114 A.C.) y comprendía 5.125.366 años solares. Para los mayas, el tiempo era algo completamente subjetivo, una cuestión mental, defendiendo el  tiempo natural, aquel que crea y recrea ciclos unificando así el futuro y el pasado en el aquí y ahora.

Los Mayas tenían varios tipos de calendarios en relación al tipo de cálculo o cuenta. Los dos más conocidos eran de tipo lunar y solar, denominados “Tzol”, o “Tzolkin”, o “Calendario Sagrado” y el “Haab”(“pije” para los zapotecos y “xiuhpohualli” para los mexicas). El primero, el “Tzolkin”, se dividía en dos ciclos, uno de 13 y otro de 20 signos (uno para cada día del mes), 13 números galácticos, 13 “sellos” o lunas y 260 días. 

El Tzol’kin, es uno de los calendarios más enigmáticos en cuanto a su origen, algunos postulan que se basa en una aproximación a la gestación humana, y otros autores lo relacionan con ciclos de astros visibles desde la tierra. También hay una hipótesis formulada por el geógrafo Vincent Malmstrom, en la que su origen estuvo determinado por los ciclos del Sol, por el cenit de la región sur del Estado Mexicano de Chiapas (Izapa) y de la nación de Guatemala a unos 15º norte, en donde los mismos días que ocurren (29 de abril el primero y 13 de agosto el segundo) tienen un intervalo de 260 días entre uno y otro.

De la misma manera que el I-CHING se sincroniza con el código genético, el Tzolkin se sincronizaba con el código galáctico, que gobierna la información sobre los ciclos de luz. Las frecuencias de tiempo eran de 13:20, es decir, 13 lunas y 20 días, con cálculos vigesimales, donde si multiplicamos 13×20 nos dan los 260 días (ciclo agrícola para trabajar). Así mismo, tenemos 13 articulaciones principales en nuestro cuerpo y 20 dedos entre manos y pies.

En su período clásico (300D.C.- 900D.C.), los Mayas se organizaban alrededor de las actividades agrícolas, como lo es el Maíz, el Amaranto, el Frijol, entre otras frutas y hierbas. Este período duraba los 260 días que comentamos anteriormente, y los 100 días restantes, estaban dedicados a las artes, la arquitectura y la espiritualidad. Es decir, era valioso el tiempo libre para crear, muy diferente a nuestro calendario gregoriano, con una frecuencia de 12:60, siendo 12 meses de 30 y 31 días, con minutos de 60 segundos y horas de 60 minutos.

Por otra parte, el calendario solar o “Haab”, mide el año dividiéndolo en 18 meses de 20 días cada uno, pero los últimos 5 días del año, llamados Uayeb”, se consideraban nefastos, vacacionales y excluidos de los registros cronológicos, aunque igual eran fechados. El primer día de cada mes se representaba con el signo cero, y el ciclo anual contaba de 364 días, similar al calendario gregoriano de nuestra era, pero con la variación de que el ultimo día del año, el número 365, era celebrado como “El día donde el tiempo no existe”, que corresponde en nuestro calendario gregoriano al 25 de julio. 

Este día era reservado para meditar, conectar con la naturaleza y con la propia esencia. Un día para disfrutar en comunidad y celebrar el poder de la unión frente a los pequeños problemas cotidianos.

Los 20 signos eran los siguientes: Cocodrilo (Imix) , Viento (Ik), Casa (Akba), Lagarto (Kan), Serpiente (Chiccan), Muerte (Cimi), Ciervo (Manik), Conejo (Lamat), Agua (Muluc), Perro (Oc), Mono (Chuen), Hierba (Eb), Caña (Ben), Jaguar (Ix), Águila (Men), Buitre (Cib), Tierra (Caban), Cuchillo (Etznab), Tormenta (Cauac) y Flor (Ahau).

El ciclo lunar  de la Astrología Maya era de 13 lunas como ya comentamos, dividido en periodos lunares de 28 días. A cada luna se le asignó el nombre de un signo animal, siendo: Lagarto (Aakin), Ardilla (Kúuk), Halcón (Coz), Escorpión (Zin), Mono (Ma´ax), Venado (Ceh), Tortuga (Aak), Serpiente (Tzak), Pavo Real (Kutz), Zorro (Chamak), Lechuza (Iikim), Jaguar (Balam), Murciélago (Zotz).

Las deidades o dioses tenían diferentes representaciones. Para el viento, la guerra y la muerte veneraban al dios “Kukulcán”. La lluvia era representada por el dios “Chac”. Para los cielos y la sabiduría se veneraba al dios “Itzamna”. Las mujeres parturientas adoraban a la Luna y a la diosa “Ixchel”. El suicidio era asistido por el dios “Ixtab”. El equivalente al dios Anubis para los egipcios era la deidad “Ah Puch”; y como única deidad al dios “Hunab Ku”.

Para realizar el cálculo de periodos de tiempo el día solar denominado “Kin” (que también se traduce como “energía”), se desarrollaba por medio de una cuenta separada por puntos;  1 día representaba un Kin; 20 Kines correspondía a 1 “Uinal”; 18 Uinales eran 360 “Tun”; 20 Tunes o 360 Uinales era el equivalente a 7200 “Katun” y finalmente 7200 Uinales, 400 Tunes o Katunes sumaban 144,000 “Baktun”.

En cada mes o Uinal, los Mayas celebraban diferentes festividades religiosas, siendo: Festividad de Año Nuevo en el mes “Uinal Pop”. Los sacerdotes realizaban sus predicciones en el mes “Uinal Uo”. Los dioses de la medicina se invocaban en el “Uinal Zip”, donde también eran beneficiadas las actividades de caza y pesca. Para celebrar las buenas cosechas y la agricultura esperaban el “Uinal Zotz”. Se prohibía derramar sangre en el mes “Uinal Zec”.

El “Uinal Yaxkin” era utilizado para enseñar a los niños los diferentes oficios que realizaban sus padres. En el “Uinal Mol” se confeccionaban y tallaban diferentes objetos con la gracia del dios de la madera (finges) y eran veneradas también las flores que atraían a las abejas que realizaban la polinización dando fruto a la tan preciada miel.

El mes “Uinal Chen” o “Yax”, se utilizaba para adorar a los dioses del barro y al dios del maizal. El dios de la ira era calmado en el mes “Uinal Zac”. En el mes “Uinal Ceh” se realizaban ofrendas durante 3 días. Por medio de una ceremonia de fuego, en la que los ancianos lanzaban corazones de animales, se realizaba la santificación de los primeros escalones de los templos en el mes “Uinal Mac”. Los guerreros esperaban el “Uinal Pax” para sacrificar a un perro, del cual bebían su sangre para así obtener las victorias en las batallas.

En el “Uinal Kayab” y “Uinal Cunku” se realizaban ofrendas como inicio a los preparativos para finalizar el año con los últimos 5 días del “Uinal Uayeb”, en los cuales no realizaban ninguna actividad por la creencia que podía salir todo mal.

Los mayas erigieron estelas para conmemorar fechas de acontecimientos importantes; los sitios donde mayor número de estelas se han encontrado son Uaxactún y Tikal, correspondientes al período clásico. Una de las fechas que vaticinaba guerras, conquista y cambio, era el katún 8 ahau, y se describe en el “Chilam Balam” (manuscritos, donde narraban los acontecimientos más importantes) de Chumayel, como una fecha crítica para los mayas, en especial para los Itzaes (nombre de un pueblo maya que emigró a Yucatán aproximadamente en el Siglo IV).

En el período clásico, dichas estelas, que portaban los eventos cronológicos, fueron sustituidas por códices, escritos en papeles fabricados de la corteza de un árbol, parecido a la higuera, llamado amate. Pero desgraciadamente fueron quemados por los misioneros y frailes, quienes los consideraron paganos. Los manuscritos también incluyen las “profecías mayas” de acuerdo a la periocidad cíclica del tiempo.

Observatorio del Caracol

En la antigua ciudad maya de Chichen-Itza, se yergue una estructura pre-colombina de piedra, que se parece en algo al Capitolio de Washington, D.C. Se llama el “Observatorio del Caracol”, y en su interior, una escalera en espiral conduce a varias ventanas desde las que se pueden observar las posiciones de los planetas a medida que cambian en el curso del año.

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Un comentario

  1. Los mayas erigieron estelas para conmemorar fechas de acontecimientos importantes; los sitios donde mayor numero de estelas se han encontrado son Uaxactun y Tikal. Dichas estelas corresponden al periodo clasico .

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