Astrología en la Historia. Egipcios, Druidas, Mayas, Chinos, Romanos e Hindúes.

El estudio del Sol, la Luna, las Estrellas, los eclipses, el día y la noche, se inició mucho antes de la historia escrita. Existen huesos de renos y colmillos de mamuts de la Era del Hielo, con muescas talladas que representan las distintas fases de la Luna. Estos huesos y colmillos están fechados entre el 25,000 y el 10,000 A.C., aunque algunos científicos los consideran del 32,000 A.C.

Antiguamente, los astrólogos eran, principalmente, sacerdotes. El símbolo sumerio de la divinidad era una estrella. No es sorpresa que el Sol fuera el dios más poderoso, daba calor y luz, nutría a las plantas y hacía crecer las siembras. Los druidas, los egipcios, los incas e hindúes, eran adoradores del sol. En la antigua religión hindú, Vishnu era la representación del sol, el símbolo de la vida misma.

Visnú. Dios del Sol

Las legendarias Pirámides de Giza, en Egipto, una de la Siete Maravillas del Mundo Antiguo (la única que aún se conserva), son elaboradas tumbas para la familia real, así como brújulas gigantes, cuyos lados triangulares miran directamente a los puntos de una brújula, y pueden utilizarse para realizar observaciones aún hoy día.

En la antigua ciudad maya de Chichen-Itza, se yergue una estructura pre-colombina de piedra, que se parece en algo al Capitolio de Washington, D.C., salvando las diferencias, seamos imaginativos. Se llama el “Observatorio del Caracol”, y en su interior, una escalera en espiral conduce a varias ventanas desde las que se pueden observar las posiciones de los planetas a medida que cambian en el curso del año.

Observatorio del Caracol

Los Menhires (grandes piedras) de Carnac, un balneario en la costa noroeste de Francia, contiene enormes bloques de granito erectos, que tienen entre 16 y 20 pies de altura. Fueron construidos por adoradores del sol (druidas, según historiadores) y utilizados para realizar cálculos astrológicos.

En el sur de Inglaterra se alza una magnífica estructura conocida como “Stonehenge”, una serie de piedras, algunas de hasta 12 pies de alto, colocadas en un diseño circular y que datan del 2,500 A.C. En la parte exterior de la piedras hay un círculo de agujeros o pozos. En 1961, el profesor Gerald S. Hawkins, un astrónomo de la Universidad de Boston, sometió el diseño de Stonehenge al análisis de una computadora IBM, descubriendo que estas extrañas piedras y agujeros pueden utilizarse para registrar las posiciones del Sol y de la Luna, y que prácticamente puede predecirse todo eclipse solar o lunar utilizando esa estructura, constituyendo uno de los más antiguos observatorios astronómicos.

Stonehenge

En Estados Unidos, una estructura llamada “Casa Grande“, construida en 1300 por los indios Hohokam de Arizona, tiene ocho aperturas que están alineadas con la salida y la puesto del Sol en ambos solsticios y ambos equinoccios – los cuatro puntos cardinales del Zodiaco.

ETIMOLOGÍA

Nuestra palabra “planeta”, proviene del griego “planetes”, que significa “errante”, por los movimientos de los cuerpos celestes. Para los griegos, Venus era el Heraldo del Amanecer, porque aparecía en la mañana. Los griegos no se percataron en ese momento de que Venus también aparecía en el atardecer, pensaron que se trataba de un planeta diferente, al que llamaron “Vespertino”. Mercurio era la Estrella Titilante; Marte, la Estrella Ardiente; Júpiter, la Estrella Luminosa y Saturno, la Estrella Brillante. En el Siglo VI A.C., el filósofo Pitágoras escribió su famoso libro “Armonía de las Esferas”, donde afirmaba que el universo era una esfera gigante que contenía la tierra y el aire alrededor de ella.

Doscientos años después de Pitágoras, en el Sigo IV, un astrónomo y matemático griego llamado Eudoxo, introdujo un nuevo sistema basado en el calendario babilónico. Eudoxo también dividió el cielo en 12 signos, siendo el primer astrónomo griego en dar explicación a los movimientos de los planetas en términos científicos.

El padre de la astrología moderna fue Claudio Ptolomeo. En el año 140 D.C. este astrónomo griego de Alejandría, escribió un tratado de cuatro tomos llamado “Tetrabiblos”, en donde registró sus observaciones y teorías del universo, considerado el primer libro de texto moderno sobre astrología. Ptolomeo, describió la función de los planetas, las casas y signos del Zodiaco como la teoría de los aspectos, por la que la distancia entre los planetas en la carta astrológica de un individuo puede tener una buena o mala influencia.

ATROLOGÍA HINDÚ (5000 – 3000 A.C.)

Los hindúes remontan su sabiduría religiosa a siete antiguos sabios conocidos como “Rishis”. La palabra rishi significa “brillar”, y los Rishis iniciales eran las siete estrellas de la constelación Ursa Major (Osa Mayor). La religión hindú se inició literalmente con las estrellas. Vishnu, el dios reinante del hinduismo es el Sol encarnado, su más divino ser. A veces, cuando el mundo está en discordia, Vishnu asume diversas formas y visita la tierra. Alguna de esas formas son: el Carnero, el Toro y el León, y se encuentran relieves tallados con esta forma en las paredes de templos de 7,000 años de antigüedad. En la astrología moderna aún utilizamos esos símbolos: Aries, el Carnero; Tauro el Toro y Leo, el León.

Los hindúes dividían el cielo en 28 partes iguales, denominadas “Mansiones Lunares”, donde cada una representaba el pasaje de la Luna por su ciclo de 28 días. El ciclo lunar es la base de la astrología oriental; y la filosofía occidental se funda en el ciclo solar. De ahí viene que, a veces, los astrólogos se refieran al mundo occidental como “Hijos del Sol” y al mundo oriental como “Hijos de la Luna”.

El Zodiaco indio tiene 12 signos, el mismo número que el zodiaco chino. Sin embargo, la India tiene un concepto inexistente en la astrología occidental, conocido como la doctrina del karma y la reencarnación. El Karma, es el viaje del alma por varias vidas (encarnaciones). El karma de una persona se basa en tres factores: 1) la influencia en esta vida de actos cometidos en vidas previas; 2) la influencia de los actos presentes en las vidas próximas; 3) los actos no realizados. La práctica de la astrología en India se conecta a menudo con el descubrimiento del grado que ha alcanzado el alma de una persona determinada.

ASTROLOGÍA EGIPCIA (3000 – 300 A.C.)

La astrología egipcia también estaba entrelazada con su religión. El curso de la estrellas comenzó a documentarse 6,000 años antes del nacimiento de Cristo. Ya en el 2767 A.C., Imhotep, el arquitecto de la Gran Pirámide de Step, en Sakkara, hizo un horóscopo en Egipto, el cual aún existe. Antiguos astrólogos trazaron cartas del movimiento de los planetas y de las estrellas, y realizaron predicciones sobre eclipses, acontecimientos, hambrunas y fortunas.

Los sacerdotes guardaban los secretos de los cielos, y dentro de una compleja jerarquía de dioses y deidades, cada dios tenía un poder específico y gobernaba sobre determinada área de influencia. Por ejemplo, Osiris era el dios de los muertos. Isis era la esposa y hermana de Osiris, protectora de los muertos. Thoth era el dios del aprendizaje, inventor de los jeroglíficos y escriba de los dioses. Muchos símbolos y deidades egipcias reaparecen en el estudio oculto de las cartas del Tarot de nuestros días.

Los egipcios fueron el primer pueblo en predecir el carácter de una persona por la fecha de su nacimiento. También otorgaron a cada mes, y en realidad a cada día, una deidad especial, que gobernaba ese día y ese mes. El río Nilo era el centro de la vida egipcia, hacía que esa región estéril fuera fértil y, por lo tanto, no es sorprendente hallar la imaginería del agua utilizada constantemente en tu mitología.

El cielo era una diosa llamada Nut, que también era un enorme río. Dioses menores cruzaban el cielo-río en sus barcos individuales. Cuando un faraón egipcio moría, se le proporcionaba todo lo que necesitaba para el viaje en el que cruzaba el gran río para ir al más allá. Los egipcios dividieron el cielo en 36 secciones, los griegos posteriormente llamaron a estas secciones dekanoi, que significa separadas por diez días, de donde obtenemos nuestro términos decano y decanato.

Estos 36 decanatos no han cambiado hasta el presente. Más tarde, se dividió el cielo en 12 partes, y se le dio a cada parte una forma y un nombre. Se le asignaron tres estrellas a cada parte del cielo, y a cada una de ellas se le dio un barco para cruzar el cielo. Veamos a continuación la semejanza de los nombres de los dioses egipcios del cielo con nuestros modernos signos astrológicos:

Egipcios: la Oveja; el Toro; Dos Hombres de Manos Entrelazadas; el Escarabajo; el León; la Doncella; el Horizonte; el Escorpión; el Que Tiende un Arco; la Cabra; el Aguatero; los Peces.

Modernos: Aries, el Carnero; Tauro, el Toro; Géminis, los Gemelos; Cáncer, el Cangrejo; Leo, el León; Virgo, la Virgen; Libra, la Balanza; Escorpio, el Escorpión; Sagitario, el Arquero; Capricornio, la Cabra; Acuario, el Portador de Agua y Piscis, los Peces.

Uno de los reyes-astrólogos más famosos del antiguo Egipto fue Ramsés II (decimonovena dinastía). Después de su muerte, en 1223 A.C., el cuerpo de Ramsés fue colocado en un sarcófago cubierto de signos astrológicos y puesto dentro de una pirámide en el Valle de los Reyes, Luxor. Allí permaneció el gran faraón, como Merlín en su cuarto de maravillas. La tumba de Ramsés se construyó de manera tal que en una fecha determinada, los rayos del sol hallarían su camino hasta el mismo pozo de la tumba. Hasta el día de hoy, y en esa misma fecha, lo siguen haciendo. Cuando Ramsés VI (sucesor del gran faraón) murió, se colocó sobre su tumba un mapa estelar que tenía la forma de un hombre sentado. Los científicos modernos descubrieron que utilizando este mapa, podrían trazar el curso de las estrellas en cada hora de la noche a lo largo de todo el año.

ASTROLOGÍA CHINA (2800 A.C. – PRESENTE)

Con los viajes del intrépido Marco Polo en 1275 de nuestra era, los europeos conocieron, por primera vez, la gran belleza, riqueza, historia y fantasía de China. Sin haber recibido influencia externas, los chinos desarrollaron su astrología a lo largo de líneas algo diferentes a la de los egipcios, caldeos, babilonios y griegos.

La vida en la antigua China se concentraba en torno al emperador. Su título era “Hijo del Dios del Cielo”, y se consideraba el monarca absoluto. Confucio dijo del emperador: “El soberano que gobierna guiado por la virtud, es como la estrella polar, permanece inmóvil en su puesto mientras todo gira en torno a él”. Era el emperador quien mantenía las buenas relaciones entre las fuerzas del cielo y los seres humanos en la tierra.

Algunos historiadores marcan el inicio de la astrología china durante el reinado del Emperador Divino Fu Xi 伏羲, alrededor del 2800 A.C. En “Los Anales del Bambú”, un manuscrito hallado en la tumba de un príncipe chino en el 281, menciona al Emperador Yao 尧, quien nombró a los 12 signos del Zodiaco Chino y dividió el cielo en 28 Mansiones de Luna.

El calendario chino es conocido comoYinyangli” 阴阳历, o calendario “Yin Yang”, que es de tipo lunisolar, o sea los meses son lunares, en relación a la rotación de la luna, es decir, que el primer día es de luna nueva, y el día 15, es de luna llena; como en un año solar hay 12 meses lunares y una decena de días, se intercalan 7 meses añadidos, lo que se conoce como 闰月 Rùnyuè, nada que ver con nuestro calendario solar gregoriano.

Antiguos astrónomos chinos aplicaban el uso de los títulos de los emperadores y del Sistema Celeste Ganzhi 干支, también conocido como “Ciclo Sexagenario”(sistema numérico cíclico de sesenta combinaciones de dos ciclos básicos: los diez Troncos Celestiales 天干 y las doce Ramas Terrenales 地支), para enumerar los años. Así, en el año 2937 A.C., se elaboró el primer calendario lunar chino, según el cual, cada signo constaba de 60 años(tiempo del reinado del Emperador Amarillo), distribuidos en 5 ciclos de 12 años cada uno.

Cada año de dicho “Ciclo Sexagenario” posee además 60 generales celestiales. Debido a que la mayoría de los generales tienen un fondo militar, se conocen normalmente como los “Generales Militares”, o los “Dioses Cíclicos”. Cada general domina durante un año, y todos en conjunto ayudan al Emperador de Jade para hacerse cargo del bienestar del Mundo Mortal. Cada una de sus características y armas significa el bienestar de ese año. A partir de la Dinastía Han del Este (25-220), los chinos comenzaron a usar los 12 signos en este orden: Rata , Buey , Tigre , Conejo , Dragón , Serpiente , Caballo 马, Cabra 羊, Mono 猴, Gallo 鸡, Perro 狗 y Cerdo 猪.

El ciclo binario que da sentido a esta teoría es justamente el “Yin Yang”, como el propio nombre del calendario lo indica. Como mismo la mujer es”Yin” 阴  y el hombre es “Yang” 阳, la tierra es “Yin” 阴 y el cielo es “Yang” 阳, la oscuridad es “Yin” 阴 y la luz es “Yang” 阳, pues los años pares son “Yang” 阳, y los impares son “Yin” 阴.

Cuando se divide el ciclo del zodiaco 黄道带 de los 12 animales (o signos) en dos series, o sea pares e impares, cada animal puede ocurrir solamente en “Yin” o “Yang”, por tanto, el dragón siempre es “Yang” y la serpiente siempre es “Yin”, y así con todos.

En la rotación se describe además un “Ciclo de generación” “生” o “Ciclo de Creación” “成” y otro de dominación “克”, también conocido como “Estrella de la Destrucción”. El ciclo de generación o creación tiene el siguiente orden: la madera alimenta al fuego, el fuego, con sus cenizas, produce tierra, la tierra alberga los minerales, los minerales alimentan al agua y el agua da vida a la madera. El ciclo de dominación o destrucción tiene la siguiente estructura: la madera se nutre de la tierra, la tierra retiene el agua, el agua apaga el fuego, el fuego funde el metal y el metal corta la madera.

Esta combinación está asociada además a la rotación cíclica de los 5 elementos, que recibe el nombre de “Wuxing” “五行”, la cual crea 12 ciclos de 12 años cada uno, cada año con un animal diferente, que se repetirá en un máximo de 5 ocasiones, por tanto, dicha serie tiene un periodo de 60 años, comenzando desde “Rata de Madera” y terminando con “Cerdo de Agua”. El ciclo actual comenzó en el año 1984 y terminará por tanto en 2044. Cada personalidad individual se asocia con un animal que la represente, según el año (lunar) de nacimiento.

CRONOLOGÍA DE LA ASTROLOGÍA

Los esclavos griegos, que los romanos habían capturado, introdujeron la astrología en Roma. Se conocía a estos tempranos astrólogos como “astrólogos del circo”; a los romanos les gustaba hacer fuertes apuestas en las carreras de carros romanos, y llevaban a ellas a sus esclavos astrólogos para que predijeran los ganadores.

Tras la caída de Roma, la astrología entró en declive – en realidad sufrió un eclipse total – del cual no se recuperó hasta el 1200. Una de las razones de su declive fue que, durante la era romana, se vinculó mucho a la astrología con la superstición. Cuando la cristiandad se extendió, se combatió la astrología por considerarse un trabajo del diablo y así, se desalentó su estudio. San Agustín (354-430) fue uno de los miembros de la Iglesia joven que predicó vehementemente contra la práctica de la astrología.

En el mundo árabe, la astrología continuó siendo una ciencia rara. Uno de los más importantes y conocidos astrólogos árabes fue Albumassar (805-886). La traducciones de sus trabajos llegaron a Europa y contribuyeron a que volviera a despertar el interés por la astrología.

Para el Renacimiento, la astrología había alcanzado un nuevo esplendor. Los papas católicos la usaban rutinariamente y León X (1475-1521) tenía muchos astrólogos entre su personal en la corte papal. La familia Médici; los príncipes gobernantes de Italia, desde alrededor del 1400 al 1600, fueron grandes patronos de la astrología, las artes y la literatura.

Hacia fines del Siglo VII, época de escepticismo, Sir William Herschel descubrió un nuevo planeta, llamado primero Herschel y después Urano. El descubrimiento contribuyó a una creciente opinión del público de que los datos de los astrólogos eran incorrectos a la hora de realizar sus cálculos celestiales. Los astrólogos tuvieron que adaptarse nuevamente al descubrimiento del Planeta Neptuno en 1846 y de Plutón en 1930.

La fundación de la Sociedad Teosófica, en 1875, por Madame Helena Blavatsky, colocó a la astrología en un nuevo camino de auge y jugó un papel importante en el renacimiento del interés intelectual en la astrología.

Madame Helena Blavatsky

Para finales del Siglo XIX, dos populares astrólogos: Alan Leo y Evangeline Adams, ayudaron a difundir la astrología entre millones de personas. El primero, Alan Leo, astrólogo británico, publicó una influyente revista llamada “The Astrologer´s Magazine” (La Revista del Astrólogo). En 1914 se lo enjuició acusado de ser adivino, aunque el caso fue desestimado. No obstante, en 1917 se le volvió a procesar y le fue impuesta una multa de 25 libras esterlinas. Pero esto no sería impedimento para el lanzamiento de su nueva revista “Modern Astrology” (Astrología Moderna). Sus libros fueron los primeros en explicar la astrología a los no iniciados.

Por su parte, la famosa astróloga Evangeline Adams, conocida como la primera astróloga estadounidense, también fue enjuiciada por adivina en 1914 por su predicción del incendio de un hotel en Nueva York. En la corte, se le entregó un horóscopo anónimo para que lo interpretara. Dicho horóscopo pertenecía al hijo del juez, quien quedó asombrado con su precisa lectura señalando que: “la acusada elevaba la astrología a la dignidad de una ciencia exacta”.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los jefes nazis usaban la astrología con propósitos propagandísticos. Joseph Goebbels, el Ministro de Propaganda de Hitler, tenía varios astrólogos entre su personal. Uno de ellos era Karl Ernst Krafft, que tradujo y reinterpretó las predicciones de Nostradamus en forma que parecía favorecer la causa de los nazis. Krafft cayó en desgracia después de la deserción de Hess a Inglaterra, culpando a la astrología al afirmar que había sido enloquecido por los astrólogos. Krafft murió posteriormente en un campo de concentración.

Karl Ernst Krafft

En 1988, la astrología se convirtió en noticia cuando un asesor de la Casa Blanca reveló que la primera dama Nancy Reagan, esposa del Presidente Ronald Reagan, consultaba regularmente a su astróloga personal, Joan Quigley, para programar acontecimientos y citas de gran importancia, tanto para sí misma como para su esposo.

Este no sería el último caso donde un mandatario acudiría a los servicios de una astróloga, más recientemente, en 2017, la presidenta surcoreana Park Geun-Hye, fue acusada de haber colaborado con su amiga Choi Soon-Sil, apodada la “Rasputina surcoreana”, para presionar a las grandes multinacionales surcoreanas y que estas firmas donaran fuertes sumas de dinero a las fundaciones y compañías que Choi controlaba.

A través de su “asesora astrológica”, quien fue condenada a 20 años de prisión por tráfico de influencias e injerencia indebida en los asuntos de Estado, la presidenta, también condenada a 14 años de cárcel, filtró información confidencial importante.

Parte de este artículo es un extracto del libro: “El Único Libro de Astrología que Necesitará”, en su Edición para las Comunidades Hispanas, de Joanna Martine Woolfolk, autora también de “Astrología Sexual”,  “Aries: Serie de Signos Solares”, entre otros. 

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