12 Símbolos del Zodiaco Chino. Años Impares.

En la filosofía del “Yin Yang”, que se refiere a la dualidad de todos los elementos, personas o componentes, lo opuesto y complementario de todo fundamento, principio o factor y que se encuentra presente por tanto en todo las situaciones de nuestra vida, si existe oscuridad, también existirá luz, el hombre complementa a la mujer, la noche al día, el cielo a la tierra y los números pares a los impares.

Cuando se divide el ciclo del zodiaco 黄道带 de los 12 animales (o signos) en dos series, o sea pares e impares, cada animal puede ocurrir solamente en “Yin” o “Yang”, por tanto, el dragón siempre es “Yang””y la serpiente siempre es “Yin”, y así con todos.

A cada uno de los cinco planetas principales asignaron también uno de los cinco elementos, siendo Venus el metal 金, Júpiter la madera Mercurio es agua y aire (el sistema Fengshui 风水, filosofía taoísta basada en la ocupación consciente y armónica del espacio, con el fin de lograr de éste una influencia positiva sobre las personas que lo ocupan), Marte es el fuego y Saturno la tierra 土.

El ciclo lunisolar está asociado además a la rotación cíclica de los 5 elementos, que recibe el nombre de “Wuxing” “五行”, la cual crea 12 ciclos de 12 años cada uno, cada año con un animal diferente, que se repetirá en un máximo de 5 ocasiones, por tanto, dicha serie tiene un periodo de 60 años, comenzando desde “Rata de Madera” y terminando con “Cerdo de Agua”. El ciclo actual comenzó en el año 1984 y terminará por tanto en 2044. Cada personalidad individual se asocia con un animal que la represente, según el año (lunar) de nacimiento.

En nuestro artículo anterior: “12 Símbolos del Zodiaco Chino. Años Pares”hacíamos referencia a la serie de animales que coinciden en dichos años pares, siendo: la Rata 鼠, el Tigre 虎, el Dragón 龙, el Caballo 马, el Mono 猴 y el Perro 狗, desde un punto de vista cultural, histórico e informativo. 

Pues en este artículo veremos su contraparte, que son la serie de animales que pertenecen al ciclo de años impares, que serían: el Buey 牛, el Conejo 兔, la Serpiente 蛇, la Cabra 羊, el Gallo 鸡 y el Cerdo 猪.

EL BUEY

El Buey o Búfalo, en chino “Niu” 牛, es nuestro segundo animal en el “Ciclo Sexsagenario” (sistema numérico cíclico de sesenta combinaciones de dos ciclos básicos: los diez Troncos Celestiales 天干 y las doce Ramas Terrenales 地支), según el cual cada signo constaba de 60 años (tiempo del reinado del Emperador Amarillo), distribuidos en 5 ciclos de 12 años cada uno.

Cuenta la leyenda, que el Emperador de Jade 玉帝 organizó una carrea de animales para decidir quiénes formarían parte del zodiaco chino por orden de llegada. La rata y el gato, siendo los peores nadadores de la competencia, convencieron al buey para ir sobre su lomo con la condición de que fueran cantando durante el viaje, pero al existir un premio de por medio, la rata decidió, que para ganar debía hacer algo, y entonces lanzó al gato al agua. El buey llegó primero, pero la rata se coló delante y fue el primer animal en hacer presencia, alzándose con el primer lugar en la carrera. No obstante, el buey representa el primer animal en la serie de animales impares del “Calendario Yin Yang”.

En la visión tradicional de los elementos de la filosofía griega, cada fundamento tenía una combinación de dos cualidades activas, calor y frío, en combinación con dos pasivas, humedad o sequedad. De aquí también se deriva la teoría de los humores en la medicina, según la cual los elementos deben de ser regulados o balanceados y cada persona tiene un elemento y humor predominante.

El primer año del Buey en el Siglo XXI fue el 2009, donde disfrutamos de un “Buey de Tierra”, asociado al Planeta Saturno, de polaridad “Yin” y signo solar “Cáncer”. Su próxima aparición será en 2021, pero está vez tendremos un elemento más fuerte, será un “Buey de Metal”, asociado al Planeta Venus, y también de polaridad “Yin”. 

La celebración de Año Nuevo Chino siempre tiene lugar entre el solsticio de diciembre y el equinoccio de marzo. En la astrología china, el buey representa la prosperidad, alcanzada a través de la fortaleza y el trabajo. Si asociamos el carácter del animal con las personas nacidas en el mismo año, tendríamos personalidades trabajadoras, humildes, tanto dóciles como impulsivos y a veces un tanto testarudas, ¿cierto?.

¿POR QUÉ EL COLOR ROJO?

El color rojo juega un papel importante para las festividades de Año Nuevo Chino, tanto en las decoraciones, como en los vestidos, como por los “sobres rojos” (Hongbao 红包) con dinero, con los que se agasajan a los seres queridos. En los últimos años, con el enorme auge que han tenido los pagos a través del teléfono móvil, la moda es enviarse “hongbaos” a través de aplicaciones como WeChat.

Esta tradición tiene su origen en otra leyenda sobre un terrible monstruo llamado “Nian” 年兽, una bestia que habitaba bajo el mar o en las montañas, y que salía de su escondite al inicio de la primavera para atacar a la gente, en especial a los niños, lo que sería “el coco” o “hombre del saco” en nuestra cultura hispánica. El carácter chino para “año”, “Nian” 年, se basa en la llegada de este ser. Un dicho del Año Nuevo Chino es “guo nian” 过年, que significa “el paso del año o de la bestia”. Dicho animal mitológico dedicaba a darse un festín con el ganado, los cultivos, e incluso con los pobres agricultores durante la última noche del calendario lunar, en la víspera de un nuevo año.

Cuenta la leyenda, que un viejo sabio descubrió que “Nian” tenía miedo a los ruidos fuertes (petardos) y al color rojo, por lo que la gente acostumbraba poner linternas y papeles rojos en sus ventanas y puertas para no dejarlo entrar a la casa, y arrojar la mayor cantidad de petardos posibles para asustar al monstruo.

EL CONEJO

El Conejo simboliza la longevidad, la gracia, los buenos modales, la elegancia, el consejo sano, la bondad y la sensibilidad, equivalente al gato en el Antiguo Egipto y durante la Edad Media, pero con un significado diferente. El primer año del Conejo en el Siglo XXI fue el 2011, donde disfrutamos de un duro “Conejo de Metal”, asociado al Planeta Venus, de polaridad “Yin”. Su próxima aparición será en 2023, del 22 de enero de 2023 al 9 de febrero de 2024, pero está vez tendremos un elemento más escurridizo, será un “Conejo de Agua”, asociado al Planeta Mercurio, y también de polaridad “Yin”. 

En la mitología egipcia, el gato era una encarnación del Dios Ra (dios del cielo, del Sol y del origen de la vida en la mitología egipcia) como enemigo de la Serpiente Apofis (encarnación del caos, de la insurrección armada, representante de las fuerzas maléficas que habitan el Duat y las tinieblas), pero alcanzó el sumum de su influencia cuando se lo consideró encarnación de la Diosa Bastet (diosa de la guerra en el Bajo Egipto, región del Delta del Nilo, antes de la unificación de las culturas del antiguo Egipto). El felino era considerado un animal divino y protector contra las energías negativas.

Veamos a continuación la semejanza de los nombres de los dioses egipcios del cielo con nuestros modernos signos astrológicos:

Egipcios: la Oveja; el Toro; Dos Hombres de Manos Entrelazadas; el Escarabajo; el León; la Doncella; el Horizonte; el Escorpión; el Que Tiende un Arco; la Cabra; el Aguatero; los Peces.

Modernos: Aries, el Carnero; Tauro, el Toro; Géminis, los Gemelos; Cáncer, el Cangrejo; Leo, el León; Virgo, la Virgen; Libra, la Balanza; Escorpio, el Escorpión; Sagitario, el Arquero; Capricornio, la Cabra; Acuario, el Portador de Agua y Piscis, los Peces.

En Vietnam, el horóscopo es una variación del zodiaco chino basado en el calendario lunar. Utiliza la astrología y también la hora, fecha, mes y año de nacimiento de una persona para hacer predicciones. El zodiaco vietnamita establece 12 animales en un ciclo de 12 años en lugar de 12 signos en un año, clasificando 10 tallos celestiales, 12 animales y 5 elementos. Comienza con los tallos Giáp, Ất, Bính, Đinh, Mậu, Kỷ, Canh, Tân, Nhâm y Quý, luego se combina con uno de los 12 animales: Rata, Búfalo, Tigre, Gato (en lugar del conejo), Dragón, Serpiente, Caballo, Cabra, Mono, Gallo, Perro y Cerdo y se adjudican 5 elementos: Metal, Madera, Agua/ Aire, Fuego y Tierra. En el país de los “Cuchi Túneles”, la figura del felino también reemplazaba la del conejo, hasta la conquista de las Dinastía Xia 夏, en el Siglo XVI A.C..

En la Edad Media, época marcada por el escepticismo, el gato era considerado un elemento de brujería, al ser las mascotas preferidas de las brujas. En sus inicios, el cristianismo – sobre todo los Padres de la Iglesia -, se dio cuenta de que la astrología contradecía la doctrina católica, pues de algún modo parecía contradecir el libre albedrío. La postura oficial de la Iglesia Católica fue la del rechazo y el condenar a sus seguidores.

San Agustín condenó duramente la astrología, porque absolvía a los pecadores y le atribuía las culpas “al Creador y gobernante del cielo y las estrellas”. Sin embargo, a pesar de las condenas oficiales, la astrología se conservó durante el oscurantismo de la Edad Media y con mejor suerte que el resto de las tradiciones paganas, muchas de ellas realmente perseguidas bajo la acusación de brujería. Lo interesante es que muchos reyes católicos dentro de sus cortes, eran auxiliados por algún astrólogo, para la toma de decisiones.

PERSONALIDADES CHINAS NACIDAS EN EL AÑO DEL CONEJO

Confucio 孔子, quien según registros vivió entre el año 551- 479 A.C., originario de Qufu 曲阜, localidad en el suroeste de la Provincia de Shandong 山东, se representa con nuestro mamífero lagomorfo.

Considerado el padre de la literatura china y autor de la filosofía del “Confucianismo”, un conjunto de doctrinas morales con el objetivo de buscar la sabiduría y el autoconocimiento, no la “salvación”. Sus obra más famosa se conoce como las “Analectas de Confucio”, basadas principalmente en conceptos a seguir para vivir en una sociedad pacífica y armoniosa, donde todo el mundo tuviese la función o responsabilidad de actuar en beneficio de su familia o su propia sociedad, donde además dicha responsabilidad no debía ser cuestionada por otros.

Confucio 孔子

Los confucianos eran practicantes de un culto que giraba alrededor de la adoración a los antepasados y el respeto a la sabiduría que poseía una persona de mayor edad. Su escritura sagrada se conoce como “Los Cinco Clásicos” (刘镜 Liu Ching) y los “Cuatro Libros” (四书 Si Shu).

Los 8 Trigramas

Los Cinco Clásico son: “I Ching” o Yijing 易经, más conocido como el “Libro de las Mutaciones”, siendo uno de los más valorados, es un libro oracular, cuyos primeros textos se suponen escritos hacia el 3000 A.C., con el descubrimiento de los “8 Trigramas”, o “Bāgùa” (八卦), un símbolo compuesto por 8 trigramas, que son 8 agrupaciones de tres líneas cada una, ordenadas alrededor de un centro, el símbolo del “Yin Yang”.

El segundo clásico es el “Shijing” 诗经, conocido como el “Libro de las Odas”, un clásico de la poesía china que se remonta a la Dinastía Chou (1122- 249A.C.), formado por 305 poemas divididos en 160 canciones populares, 74 canciones para festividades cortesanas, 31 canciones para ceremonias cortesanas más solemnes y 40 himnos y eulogías, cantadas en las ceremonias de sacrificio a los dioses y espíritus ancestrales. El tercer clásico es el “Shujing” 书经, conocido como el “Libro de la Historia”, una compilación de discursos de figuras importantes y registros de acontecimientos durante las Dinastías Xia, Shang y Zhou Occidental. Se conforma de 58 capítulos, 33 de los cuales son considerados auténticas obras literarias.

El cuarto clásico es el “Lijing” 礼经, conocido como el “Libro de los Ritos”, uno de los Cinco Clásicos del canon confuciano, que incluye todas las artes confucianas, incluyendo el Libro de la Música, Libro de la Historia, Libro de la Poesía, Libro de los Cambios y los Anales de Primaveras y Otoños. El quinto y último clásico es el “Chunqiu” 春秋, conocido como los “Anales de Primavera y Otoño”, una obra que trata sobre una relación de acontecimientos y la anotación minuciosa sobre nacimientos, matrimonios, muertes, sucesión de gobernantes, victorias y derrotas, sequías, hambrunas, inundaciones y eclipses, que se resumen en 5 crónicas, siendo: 1- La Crónica de Zou 邹氏传. 2- La Crónica de Jia 夹氏传. 3- La Crónica de Gongyang 公羊传. 4- La Crónica de Guliang 榖梁传. 5- La Crónica de Zuo 左氏传, también conocido como “Crónicas de Primavera de Zuo” 左氏春秋. 

Los Cuatro Libros son: El “Gran Saber” Daxue大学, una serie de enseñanzas con el objetivo de lograr un estado de equilibrio y perfeccionar nuestra propia moralidad, el amplio descanso y la reflexión para lograr la paz mental, establecer prioridades y saber qué es importante en nuestra búsqueda del perfeccionamiento moral, así como traer nuestros asuntos y relaciones en el orden y la armonía. El segundo libro es la “Doctrina de la Medianía” Zhongyong 中庸, una obra que no se ajusta a las tradiciones de los neoconfucianos, sino más bien a la tradición de la filosofía taoísta que creía en dicho término medio como el equilibrio de la naturaleza (Yin Yang) a través de la moderación en todas las cosas.

El tercer libro son las “Analectas” Lunyu 论语, versión por escrito de una serie de charlas, metáforas y versos que Confucio dio a sus discípulos, así como las polémicas discusiones que mantuvieron entre ellos, para lograr definir el concepto del Ren , que se traduce como “benevolencia”, refiriéndose a los buenos sentimientos hacia los demás hombres y a las virtudes Zhong y Shu, que se traducen como “lealtad” y “perdón”, o como “fidelidad’ y “compasión”. Muchas de estas frases no tienen concordancia en un contexto y tampoco conexión entre sí. El cuarto y último libro es el “Mencio” Meng zi 孟子, nombre de uno de los más eminentes seguidores del confucianismo, que componía además el núcleo del temario del examen imperial chino desde el Siglo XII al año 1905.

LA SERPIENTE

La Serpiente, en chino “She” 蛇, es el sexto signo animal en el zodiaco y el tercero en el grupo de animales pares. Cuando se divide el ciclo del zodiaco 黄道带 de los 12 animales (o signos) en dos series, o sea pares e impares, cada animal puede ocurrir solamente en “Yin” o “Yang”, por tanto, el dragón siempre es “Yang” y la serpiente siempre es “Yin”, y así con todos.

El primer año del la serpiente en el Siglo XXI fue el 2001, donde tuvimos una dura “Serpiente de Metal”, asociado al Planeta Venus, de polaridad “Yin”. Nuevamente, en 2013, vivimos una “Serpiente de Agua/Aire”, perteneciente al Planeta Mercurio. Su próxima presentación será en 2025, del 29 de Enero de 2025 al 16 de Febrero de 2026, pero esta vez será una “Serpiente de Madera”, perteneciente al Planeta Júpiter, y también de polaridad “Yin”.

Según el calendario tradicional chino, este 2025 será el año 4723. Dicha cifra proviene del inicio del reinado del mítico Emperador Amarillo, Huangdi 皇帝, en el año 2698 A.C. Si a ese número de años antes de Cristo le sumamos los del año 2025 de ahora, obtenemos el número 4723, siguiendo el modelo antiguo.

LA SERPIENTE EN LA CULTURA HINDÚ

En la India, país de innumerables doctrinas religiosas y filosóficas, se práctica la adoración a diferentes animales, entre ellos, a la serpiente. Durante el festival “Nag Panchami”, los reptiles son “encantados” con la música de una flauta frente a la devoción de miles de fieles y la mirada de muchos curiosos, la típica imagen del hombre con turbante que toca una flauta para hacer salir a la serpiente de la cesta.

La festividad honra a “Bhole Nath”, uno de los nombres del dios Shiva, de la misma casta que estos “encantadores”, y concluye por la noche a la orilla del río Ganges, donde se hacen ofrendas antes de dejarlos libres, una práctica prohibida por la legislación de dicho país, que no permite capturar a estos animales. La tradición incluye prácticas como no dar de comer ni beber a las culebras durante varias jornadas, para que el día de la celebración beban leche ante la mirada de los fieles, a quienes los encantadores reclaman propinas y a cambio pueden pedir un deseo.

Para los Jainas – una religión Nastika (no teísta), que no reconoce la autoridad de los textos sagrados hinduistas ni de los sacerdotes brahmanes, y que plantea una ideología atea, conocido también en los textos antiguos como Sramaṇa Dharma (deber del que confía en sí mismo) o el camino de los Nirgranthas (aquellos sin apegos ni aversiones)- , todo consiste en realizar esfuerzos para encaminar al alma-conciencia hacia un estado divino y de liberación (Moksa). Aquel que logre vencer a sus enemigos interiores y alcance el “estado superior”, pasa a ser denominado “vencedor” o “conquistador”.

Dentro del jainismo, existen a su vez otras doctrinas como el “Transteísmo”, que pregona la negación del culto a cualquier dios. Su filosofía consiste en realizar esfuerzos para encaminar al alma-conciencia hacia un estado divino y de liberación (Moksa).

Otra de las doctrinas conocidas entre los jainas es el “Ateísmo”, donde el universo no ha sido creado por ningún Dios o ser supremo, es el resultado inexorable de las leyes de la naturaleza autoimpuesta. No hay ningún creador (kartā), legislador, gobernador o agente externo sobrenatural que controle el universo. Aunque se hace mención a ciertos seres(devas), que básicamente serían los espíritus de la tierra que controlan los árboles, ríos, montañas, plantas o minerales, y que apoyan a la evolución del planeta.

Y por último, la doctrina jaina relacionada a este artículo que más nos interesa, el “Pananimismo”. Para los jainas, el universo es una totalidad viviente; todo ser posee un alma, más o menos compleja, diáfana o pesada. Desde la tierra o el viento, a los insectos o los mamíferos, todos los seres reflejan el universo y son dignos de respeto. Una concepción del mundo muy próxima al Sintoísmo(religión nativa y originaria de Japón con mayor número de fieles después del Budismo japonés, basada en la veneración de los espíritus de la naturaleza(kami), las deidades del cielo y la tierra y los antepasados(religión politeísta) y al Panteísmo(doctrina y creencia según la cual todo cuanto existe, participa de la naturaleza divina porque dios es inmanente al mundo).

En coherencia con lo anterior, los jainas practican la no violencia, el ayuno y la mortificación del propio cuerpo. A través de estas actividades, esperan destruir la kármica (ley de causa y efecto) y evitar posteriores reencarnaciones.

LA SERPIENTE EN LA CULTURA OCCIDENTAL

Pues sí, para aquellos adeptos a la imagen del “todo poderoso”, la serpiente más famosa es la del “Jardín del Edén”, que representa la seducción, el lado oscuro, pues con la expulsión de Adán y Eva vino la enfermedad y la muerte.

En el Cristianismo, generalmente representa al diablo, aunque también la sabiduría (“sed tan prudentes como la serpiente y buenos como palomas” Mateo 10,16) y la sutileza (Génesis 3,1), aunque la representación más habitual sigue siendo la tentación de Adán y Eva.

En Irlanda, la serpiente representa el paganismo y en la leyenda de St. Patrick, patrón de Irlanda, éste alejó a todas las serpientes de la isla, al diablo como tentador. Debajo de la cruz de Cristo, representa el triunfo sobre el maléfico; debajo del pie de la Virgen María, se compara con la serpiente de Eva. Sin embargo, en contra de la creencia general no siempre fue así, y de hecho los primeros cristianos llamaban a Cristo “La Buena Serpiente” (Juan 3, 15), como en el manuscrito medieval “Book of Kells”, que trata de la crucifixión, cuando se ilustra (Mateo 27:38) iluminado con serpientes.

Una serpiente enrollada en el árbol de la vida es beneficiosa, pero enrollada en el árbol del conocimiento es maléfica (excepto entre los gnósticos). El “Cáliz de San Juan” es representado con una serpiente emergiendo de él, representando poderes beneficiosos. En Monasterboice, Louth, Irlanda, hay una “Cruz de Muiredach” que tiene dos serpientes, una hacia arriba y otra hacia abajo, con tres cabezas humanas entre las colas y que terminan en una mano humana con un círculo arriba, representando el círculo solar y se le conoce como “Dextra Dei” o “La Mano Derecha de Dios“.

San Agustín decía “¿qué es una serpiente alzada? La muerte del Señor en la cruz”. Cristo era el sanador divino, y la identificación con la serpiente fue hecha sobre todo por los “Ofitas” (sectas agnósticas de Siria y Egipto que se desarrollaron alrededor del año 100 D.C.), una secta cristiana que representaba a Cristo como una serpiente. El nombre se deriva del griego “Ophis” (ojiz) que significa “serpiente”. El pensamiento común que tenían estas sectas era la gran importancia que se da a la serpiente en los relatos bíblicos, puesto que este animal era la conexión entre el árbol del conocimiento (posteriormente considerado del bien y del mal) con la gnosis o conocimiento.

En el Judaísmo, la serpiente representa el diablo, la tentación, el pecado, la pasión sexual y las almas de los condenados en “Sheol” (sepultura común de la humanidad). También hay descripciones de la serpiente retorcida como referencia al conocimiento, y también el brazo de la serpiente de Moisés era un símbolo de curación. En la Kábala, el hombre primordial lleva una serpiente en el cuello.

A pesar de todos los aspectos positivos que la serpiente tenía en los primeros tiempos del Cristianismo, todos quedaron anulados por el hecho de la desgracia que provocó en Adán y Eva. Ya en la Edad Media fue una de las representaciones de la lujuria, uno de los pecados que más preocupaban a las autoridades eclesiásticas, y muchas obras de arte mostraban los motivos de la serpiente como la caída, el pecado, la enfermedad y el castigo.

LA CABRA

La Cabra, en chino “Yang” 羊, es el octavo animal en el horóscopo según el calendario “Yin Yang” y el cuarto en nuestra lista de animales impares. En China, el Año de la Cabra es el homólogo del Año del Dragón, pero en su aspecto negativo. En cuanto a estadísticas socio-demográficas, se registran pocos nacimientos, con una disminución considerable del % de natalidad infantil. Cientos de miles de parejas se planifican para que su retoño nazca antes o después de este año de mal augurio. ¿Será por el refrán “loco como una cabra”?, quién sabe, para chinos se hicieron los colores.

Los hospitales colapsan unos días antes de la llegada del Año Nuevo, ya que a sus puertas se aglomeran decenas de mujeres embarazadas que quieren tener a su hijo antes de la fatídica fecha, provocando el parto si es necesario. Algunos hospitales registran tanta demanda, que hay que pedir reserva de cama con antelación, haciendo que los médicos se queden sin sus habituales fideos con vegetales a las once de la mañana.

El primer año de la cabra en el Siglo XXI fue el 2003, donde tuvimos una fluida “Cabra de Agua”, del 1 de febrero de 2003 al 21 de enero de 2004, asociada al Planeta Mercurio, de polaridad “Yin”. Nuevamente, en 2015, vivimos una “Cabra de Madera”, perteneciente al Planeta Júpiter, del 19 de febrero de 2015 al 7 de febrero de 2016. Su próxima presentación será en 2027, del 06 de febrero de 2027 al 25 de febrero de 2028, pero esta vez será una ardiente “Cabra de Fuego”, perteneciente al Planeta Marte, y también de polaridad “Yin”.

El signo de la cabra representa la honradez y la sinceridad, incluso la timidez. A diferencia de las culturas occidentales, como la representación del Macho cabrío en sus distintos aspectos, representan la paz y la tranquilidad.

LA CABRA EN EL CRISTIANISMO

Las cabras como simbólico satánico son una construcción cultural producto de las conquistas y la resignificación de tradiciones paganas de diferentes pueblos por parte de la religión dominante de occidente: el cristianismo.

En el cristianismo, una de las representaciones que consideramos “satánicas” es la del personaje antropomórfico de los relatos míticos de la Antigua Babilonia conocido como “Baphomet”, que si bien tiene un cuerpo humano, su cabeza se asimila a la de una cabra, por lo que quedó la idea de que en lo satánico existe una adoración a dicho animal. Cuando el cristianismo comenzó a expandirse por Europa, otros elementos icónicos de las creencias de los pueblos ajenos al mismo se fueron añadiendo a la simbología satánica. De este modo, los fieles de la Iglesia veían en los pueblos originarios una manifestación del mal y, por ende, digna de ser aplastada, torturada, destruida.

Los pocos detalles que vinculan a tal criatura con un origen bíblico incluyen la descripción del “Día del juicio final” dentro del “Evangelio de Mateo”. En el relato de la mitología cristiana se dice que “cuando Jesús regrese, separará a las naciones tal como un pastor separa a las ovejas de las cabras, las primeras irían a la derecha y las segundas a la izquierda”. Jesús es el Buen Pastor, pero es Pastor de ovejas, no de cabras (Juan, 10:14-16). Las cabras representarían a los pecadores que no serían salvados, por eso su imagen ganó una asociación con lo siniestro representando a quienes se irían al infierno.Viendo sin embargo a las muchedumbres se compadeció de ellas, porque estaban desfallecidas y tiradas como ovejas no teniendo pastor (Mateo 9:36)

En el panteón griego, Pan es el dios de las cabras. Según el historiador griego Plutarco, Pan murió en algún momento durante el reinado del emperador romano Tiberio (14-37 C.E.). Las circunstancias de su muerte pueden ser vistas con suspicacia si uno considera los acontecimientos que estaban teniendo lugar en la antigua Palestina durante el mismo período.

Las creencias ocultistas tomaron a la cabra como uno de sus símbolos e incluso se le utilizó para acusar a varios grupos de ser adoradores del diablo, tal como le ocurrió a los Caballeros Templarios, que según la Iglesia Católica adoraban a Baphomet.

A partir del Siglo XI si inició un proceso de sistematización dogmática de la figura del diablo que intentaba reunir en una síntesis, la teología y representación del imaginario social del período al socorro de las necesidades políticas en un mundo medieval que empezaba a desmoronarse, señala el sociólogo Abumanssur. La extensa iconografía del diablo da testimonio de la lucha teológica y política que hizo emerger poco a poco la figura de un señor terrible, que subyuga a los hombres y mujeres en la maldad. La asimilación de la cultura griega y sus dioses por parte del cristianismo, trajo contribuciones como los cuernos, los pies de chivo y la cola.

Según el teólogo Volney Berkenbrock, profesor de ciencia de la religión de la Universidad Federal de Juiz de Fora, en Brasil, la versión caricaturizada del diablo como un ser rojo y con cuernos es consecuencia de lo que el cristianismo procuraba combatir en sus comienzos: las creencias grecorromanas. En los choques de culturas -en este caso de religiones- los símbolos de las otras religiones son considerados algo extremadamente malo y malévolo, así que Satanás adquirió accesorios de quienes se estaba combatiendo.

EL GALLO

El Gallo, en chino “Ji” 鸡, es, además de “el rey del patio”, el décimo animal en el zodiaco y el quinto en el grupo de animales impares. Como ya sabemos, cuando se divide el ciclo del zodiaco 黄道带 de los 12 animales (o signos) en dos series, o sea pares e impares, cada animal puede ocurrir solamente en “Yin” o “Yang”, por tanto, el dragón siempre es “Yang” y la serpiente siempre es “Yin”, y así con todos.

La pitonisa Ludovica Squirru cacareó sus predicciones para el año del gallo, y lo identificó como símbolo de elegancia y soberbia, un personaje escandaloso, fértil y valeroso, que exhibe una actitud entrometida, retadora y combativa. Dice que si eres de los que nacieron con espuelas te lloverán las peleas, pero no le creas.

Según leyendas de la cultura popular, hubo un día en que en el cielo aparecieron diez soles para exterminar a la humanidad, pero un arquero de fuerza prodigiosa acabó con nueve de ellos. El décimo sol, asustado, se refugió en una cueva y no se atrevía a salir. Sólo cuando el gallo le llamó con su canto sonoro y le prometió la paz, el sol salió a la luz, nunca mejor dicho. El gallo es también la garantía de un compromiso y un mensajero de los dioses.

El primer año del gallo en el Siglo XXI fue el 2005, donde tuvimos un duro “Gallo de Madera”, del 9 de febrero de 2005 al 28 de enero de 2006, asociado al Planeta Júpiter, de polaridad “Yin”. Nuevamente, en 2017, vivimos un ardiente “Gallo de Fuego”, perteneciente al Planeta Marte, del 28 de enero de 2017 al 15 de febrero de 2018. Su próxima presentación está “al cantido de un gallo”, en 2029, del 13 de febrero de 2029 al 2 de febrero de 2030, pero esta vez será un “Gallo de Tierra”, perteneciente al Planeta Saturno, y también de polaridad “Yin”.

Cada elemento (metal, madera, agua y/o aire, fuego y tierra)contiene características que aplican tanto a los años como los animales, y cada uno de los 12 animales está gobernado por un elemento más una dirección del “Yin Yang”. De esa manera, asignaron a cada uno de los cinco planetas principales uno de los cinco elementos chinos, siendo Venus el metal 金, Júpiter la madera 木 Mercurio es agua  y aire 风, Marte es el fuego  y Saturno la tierra 土.

La rotación cíclica de los 5 elementos recibe el nombre de “Wuxing” “五行”, la cual crea 12 ciclos de 12 años cada uno, cada año con un animal diferente, que se repetirá en un máximo de 5 ocasiones, por tanto, dicha serie tiene un periodo de 60 años, comenzando desde “Rata de Madera” y terminando con “Cerdo de Agua”. El ciclo actual comenzó en el año 1984 y terminará por tanto en 2044. Cada personalidad individual se asocia con un animal que la represente, según el año (lunar) de nacimiento.

EL GALLO EN LA CULTURA OCCIDENTAL

El gallo onagadori, es una especie concebida en Japón y destinada exclusivamente a la exhibición. Las plumas de su cola pueden llegar a los 9 metros de largo. En Persia, los gallos eran el espíritu que anunciaba el fin de la lucha entre la luz y la oscuridad. Para los romanos, sobre todo en tiempos de guerra, anticipaba el futuro: si tenía hambre, victoria segura. Los miembros de la tribu Mucubal, al sur de Angola, son nómadas que recorren unos 80 km diarios y su mayor tesoro son los gallos.

En Medellín, Colombia, las peleas de gallos siguen siendo muy populares. El primer registro de estas peleas data de 1521, en Filipinas. Las mencionaba Antonio Pigafetta, cronista de Magallanes. En Tailandia, el único juego de azar legal es la lotería, pero las autoridades hacen la vista gorda con las peleas de gallos, una tradición secular. Cada 2 de febrero, en Bulgaria, se celebra el Día del Gallo, donde las mujeres sacrifican a uno de estos animales en un rito que se inició para celebrar la fertilidad.

En la víspera de la festividad “Yom Kipur”, los judíos ortodoxos llevan a cabo la ceremonia “Kaparot”, en la que transmiten sus pecados a un gallo que luego es sacrificado. En 1612, el astrónomo Petrus Plancius situó en el sur del ecuador celeste, la constelación Gallus. Supuestamente, representa al gallo que cacareó cuando Pedro negó a Jesús tres veces. Tanto la cresta de los gallos (herencia de los dinosaurios) como su zarzo o barba, son recursos para seducir a las hembras durante el “baile” del cortejo.

EL CERDO

El carácter de cada animal suele asociarse a la actitud y forma de actuar de las personas a las que corresponde dicho año, pero no te sientas mal si te identificas con el año del cerdo, no te revolcarás en el lodo ni comerás sobras, aunque puede que debas tomar precauciones con temas de fertilidad. El cerdo es símbolo de riqueza, su cara gruesa y orejas grandes representan signos de gran fortuna, atrae el éxito en todos los aspectos de la vida, es el momento perfecto para realizar una revisión profunda de todo lo ocurrido en los últimos años y acumular la energía que se necesita para comenzar el nuevo ciclo (25 de enero 2020), que sería el año de la Rata de Metal.

Pero hagámoslo más interesante, más allá de lo que debas o no hacer en este año o si te llevarás bien con los del año del gallo por ser ambos animales de corral como dirían las pitonisas Lola y Ludovica Squirru, veamos la figura del cerdo en la cultura, el folclor y la historia.

EL CERDO EN LA HISTORIA

Cuenta la leyenda, que en la carrera de animales para llegar al banquete del Emperador de Jade, el cerdo fue el último, por hambriento, pues se echó una siesta después de cenar y casi no llega al reparto. Así que ya tienes excusa para culpar a tu gran apetito, es cuestión de los astros, no te sientas mal.

Desde tiempos remotos, hubo que recurrir a la astronomía para buscar fenómenos periódicos sobre los que basar un calendario. Esta ciencia brinda tres magníficos periodos: la rotación de la Tierra sobre su eje y que da lugar a la sucesión de los días; a la lunación, que es el tiempo que transcurre entre dos lunas nuevas, y que origina los meses; y, por último, a la rotación de nuestro planeta alrededor del Sol, y que conlleva la aparición del año.

En China, el calendario se ha vinculado a un ciclo lunisolar basado en los tiempos de la agricultura. Así pues, se divide el año en 24 etapas tomando como referencias los factores climáticos y los ciclos de los seres vivos, y sirve tradicionalmente para pronosticar el cambio del tiempo y orientar en las faenas agrícolas. Enriquecido generación tras generación, se sistematizó en la obra llamada “El Calendario General”durante el reinado del Emperador Wu 武帝, de la Dinastía Han 汉 (206 A.C.- 220 D.C.), en el año 104 A.C. Según el calendario tradicional chino, este 2019 será el año 4717. Dicha cifra proviene del inicio del reinado del mítico Emperador Amarillo, Huangdi 皇帝, en el año 2698 A.C. Si a ese número de años antes de Cristo le sumamos los del año 2019 de ahora, obtenemos el número 4717, siguiendo el modelo antiguo.

En la cultura japonesa, el animal es específicamente un jabalí y la comunidad china residente en España realiza una fusión con la cultura española y llama a este año “Bèlûsî nián” 贝鲁斯年 o “Año del Berlus“, en castellano. También se le nombra como verraco o chancho, según diferentes zonas de Iberoamérica.

EL CERDO EN LA ASTROLOGÍA

El año del cerdo adquiere mayor importancia porque marca el fin de un ciclo, el fin de la rotación de los 12 signos. Comienza el 5 de febrero de 2019 y finalizará el 24 de enero de 2020. El próximo 25 de enero del año 2020 se iniciará una nueva serie de doce años que inaugurará la Rata de Metal.

Cada elemento (metal, madera, agua y/o aire, fuego y tierra) contiene características que aplican tanto a los años como los animales, y cada uno de los 12 animales está gobernado por un elemento más una dirección del “Yin Yang”.

El primer año del cerdo en el Siglo XXI fue el año 2007, donde tuvimos un intenso “Cerdo de Fuego” asociado al Planeta Marte. El 2019 corresponde al “Cerdo de Tierra”, elemento asociado al Planeta Saturno bajo la polaridad “Yin”.

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