11 Símbolos Budistas.

SIMBOLOS Budistas.jpg

El Budismo envuelve todo un manto de sincretismo, creencias, definiciones, sectas o grupos religiosos y símbolos esotéricos desconocidos por muchos, incluso para los propios adeptos a dicho concepto religioso o filosófico.

Como muchos ya saben, la religión budista no se limita a la creencia de una figura o dios y a los mandamientos que de ello se derivan, sino que además se implementa como una filosofía de vida. No todo aquel que practica el budismo como filosofía de vida con el objeto de encontrar la paz interior mediante la renunciación de todo lo material o innecesario y la práctica de la meditación, se siente representado con tal concepto religioso. 

Algunos afirman, que aún siendo ateos, han adoptado el budismo como una forma alternativa de ver la vida y actuar ante las dificultades. En varios de nuestros artículos sobre Religión, hemos explicado algunos de estos símbolos, pero esta vez queremos organizarlos de manera que resulte más fácil comprender todo un conjunto de ideas y actitudes que forman parte de la vida de una persona.

Antes de entrar en materia de símbolos esotéricos, veamos primero una breve definición sobre ¿Quién fue Buda? y ¿Qué es el Budismo?.

¿Quién fue Buda?

Budismo

Buda Sakiamuni o Shakyamuni (Gautama Siddartha), o simplemente “El Buda”, fue un Asceta, éste término se conoce en el hinduismo como Sanniasi, Sanniasin o Sanniasa y se utiliza para una persona física de casta superior que se encuentra en el periodo áshramas, que significa la cuarta etapa de la vida de un hombre (nacimiento, vejez, enfermedad y muerte) y el periodo de renunciación a la vida material. Fue un sabio en cuyas enseñanzas se fundó el budismo. 

Hay certeza histórica, física y científica sobre la existencia del Buda Gautama, se dice que provenía de la segunda casta hindú, la kṣatriya, compuesta de guerreros y nobles, aunque otros otros afirman que no se sabe con exactitud si era un príncipe o un noble.

Antiguos textos sugieren que vivió gran parte de su vida al noreste de la India, hoy frontera con Nepal. A la edad de 29 años y después de contemplar Los Cuatro Encuentros (un anciano, un enfermo, un cadáver y un asceta), decidió iniciar una búsqueda personal para comprender el problema del sufrimiento. A esta decisión se le llamó “La Gran Renuncia”.

Posteriormente, se unió al entonces numeroso y heterogéneo movimiento hindú de Los Sramanas (vagabundos religiosos mendicantes), renunciando a todos sus bienes, herencia y a su posición social, para seguir prácticas religiosas y ascéticas. 

Después de casi morir de hambre a causa de un estricto ascetismo en su búsqueda de la espiritualidad, se dió cuenta que la moderación para evitar la mortificación y la indulgencia, lograba incrementar su energía, lucidez y meditación. 

Meditó durante dos semanas bajo una Higuera Bodhi, una especie de árbol sagrado en la localidad de Bodhgaya, cerca de Benarés o Varanassi, para encontrar el conocimiento de sus existencias anteriores (pubbe nivasanussati ñana), alcanzar el conocimiento de la muerte y el renacimiento  (cutupapata ñana) y superar las tentaciones de Mara. Gracias a ello, logró ser libre del aferramiento a las pasiones pero sin represión de estas.

Higuera BodhiÁrbol Bodhi, en Bodhgaya, en la actualidad.

Al final de todo ese proceso de ascetismo, supo que había llegado a un estado de “no retorno”, mundialmente conocido como Nirvana (cese del sufrimiento), el cual no es posible describir con palabras, por tanto, tras alcanzar la iluminación en dicho estado Nirvana, dedicó su vida a propagar sus conocimientos a través de acciones.

¿Qué es el Budismo?

Que-es-el-Budismo.jpg

Como muchos también ya saben, el budismo se originó en el noreste de la India, en la región de los Himalayas, en el Siglo V A.C. Posteriormente se expandió por toda Asia y actualmente es considerada la cuarta religión más importante del mundo con más de 500 millones de simpatizantes, es decir el 7% de la población mundial.

Las deidades principales son Buda Gautama, Avalokiteshvara, Śakra Devānām indra, Tārā, Adi-Buda, Amitābha, Bhaisajyaguru, Guan Yin, Manjushri y Vairochana. 

Sus tres ramas principales son el Theravada, Mahayana y Vajrayana.

Sus escrituras sagradas son el Tipitaka o Tripitaka (ti, “tres” + pitaka, “cestos o canastas”), conocido también como el Canon Pali, es la colección de los antiguos textos budistas escritos en el idioma pali, que constituyen el cuerpo doctrinal y fundacional del Budismo Theravada.

Sus lenguas litúrgicas principales son el Sánscrito (lengua clásica de la India, además de una de las lenguas indoeuropeas más antiguas documentadas, después del hitita y el griego micénico), el Pali (proviene de la lengua de los Vedas y tiene una estrecha relación con el sánscrito clásico), el Tibetano (conjunto de variedades lingüísticas chino-tibetanas que comprende variantes como el tibetano moderno estándar, que es la lengua oficial en la región autónoma de Tíbet y el tibetano clásico o tibetano escrito, que es la variante conservadora en la que están escritos algunos de los textos e himnos religiosos más antiguos) y luego el chino, japonés y el coreano.

Sus templos son denominados Pagodas (en China, Vietnam, Japón, Tailandia y Corea)Viharas o Vijaras (su nombre puede provenir del estado indio del Bijar (debido a la cantidad de monasterios budistas)​ o de la ciudad de Bujará, que hasta aproximadamente los siglos V y VIII eran predominantemente budistas)Estupas (tipo de arquitectura budista y yaina hecha para contener reliquias, extendida por todo el sudeste asiático y Nepal, en algunos países asiáticos surorientales se conoce como chedi y en otros países como dagoba, como en Sri Lanka.)Wats (regiones de Camboya, Laos y Tailandia, wat en tailandés significa “colegio” o “escuela”).

Ya sabemos quién fue Buda y que el Budismo es una doctrina religiosa y filosófica no- teísta, representada por símbolos esotéricos. 

Ahora sí, veamos a continuación cuáles son estos símbolos budistas:

1- La Rueda del Dharma

Rueda del Dharma.jpg

1- La Rueda del Dharma (chakra en sánscrito), es uno de los ocho símbolos que componen el Ashta Mangala (conjunto de símbolos auspiciosos) y a su vez es el símbolo budista más antiguo encontrado en el arte indio, el cual se encuentra presente también en el centro de la bandera de dicho país.

indian-flag-png-22.jpg

La figura en su totalidad es un círculo (chakra) que representa la perfección en la enseñanza del Dharma (“ley” o “religión”), en el hinduismo, el budismo y el jainismo, y tiene ocho radios, que representan la perfección de la enseñanza del DharmaEl centro significa disciplina, la cual, es esencial en la práctica de la meditación. El aro que une los radios se refiere a la conciencia que sostiene todo el conjunto. A los costados se encuentran las estatuas de dos ciervos dorados que flanquean dicha rueda, representan al hombre y a la mujer, pero también simbolizan el Parque de los Ciervos en Sarnath, en el Distrito de Benarés o Varanassi, una de las cuatro ciudades santas del budismo en la India, donde Buda predicó el Budismo por primeva vez, dando nacimiento al Dharma.

La Rueda del Dharma puede referirse también a la diseminación de las enseñanzas del dharma de país en país. En este sentido, el dharma chakra comenzó rodando desde India, siguió por Asia Central y luego llegó al Sureste Asiático y Este de Asia.

El Mudra (gesto de manos simbólico) correspondiente, es conocido como dharmachakra mudrá. El dharma chakra es uno de los ashta mangala (“ocho símbolos auspiciosos”) del budismo tibetano.

2- Lazo o Nudo Infinito

Nudo Infinito

2- El Nudo Infinito, en sánscrito śrīvatsa y en tibetano དཔལ་བེའུ; Wylie: dpal be’u, es otro de los ocho símbolos que componen el Ashta Mangala y además es el símbolo del Kharma, que simboliza la interconexión entre las causas y los efectos, un ciclo kármico que continúa eternamente.

¿Qué es el Karma?

Causa y Efecto.jpg

El Karma es una creencia en la doctrina del hinduismo, el budismo, el jainismoel ayyavazhi y el espiritismo. Son las buenas actitudes acumuladas en vidas pasadas, es una energía trascendente (invisible e inmensurable) que se genera a partir de los actos de las personas, para lograr un equilibrio o una satisfacción.

También se interpreta como una “ley” cósmica de retribución o de causa y efecto. Se refiere al concepto de “acción” que causa el comienzo del ciclo de causa y efecto. Según el karma, cada una de las sucesivas reencarnaciones quedaría condicionada por los actos realizados en vidas anteriores.

Lo más parecido en el cristianismo es el concepto teológico de retribución. El karma explica los dramas humanos, así como la reacción a las buenas o malas acciones realizadas en el pasado más o menos inmediato. Las personas tienen la libertad para elegir entre hacer el bien y el mal, pero tienen que asumir las consecuencias derivadas.

A modo comparación del Nudo Infinito con algún concepto en la cultura occidental, tenemos la “Línea Infinita de Pitágoras de Samos”, quien según Aristóteles, fue un progresista de las Matemáticas y los principios de todas las cosas Metafísicas. Para los pitagóricos, los números no eran una construcción intelectual, sino algo con consistencia. 

Línea Infinita

¿Qué significa esto último?

Vamos a extrapolarnos un instante para poder interpretar la idea a continuación y entender cómo se relacionan ambas culturas. Básicamente, los números están compuestos de unidades, y estas unidades son cuasi átomos que se ligan en una composición espacial. La combinación de puntos sirve de representación a los números, la yuxtaposición de puntos engendra la línea, la superficie es creada por la yuxtaposición de líneas y finalmente el cuerpo por la combinación de varias superficies. Así, puntos, líneas y superficies, son las unidades reales que componen todos los cuerpos de la naturaleza y, en este sentido, todos los cuerpos deben ser considerados como números. Como resultado, el número era un agregado compuesto de unidades. 

Gracias a este concepto de líneas de Pitágoras, la masonería medieval desarrolló la geometría especulativa, que ayudó al diseño y construcción de las Catedrales Góticas de Europa por los monjes cistercienses, planificación arquitectónica conocida también como las “Líneas Infinitas de las Ojivas Góticas”.

3- La Rueda de la Plegaria

Rueda de la Plegaria

3- El Nudo Infinito es perfectamente visible en la Rueda de la Oración o Rueda de la Plegaria, una rueda sagrada que se dice trae beneficio al lugar y a las personas que estén cerca de los mismos. Extensas hojas de papel con el texto sagrado se guardan enrolladas en el interior de dicha rueda, ya que según la tradición budista tibetana basada en textos de linaje respecto a las ruedas de plegaria, el hacer girar la rueda, tiene el mismo efecto meritorio que recitar las plegarias.

Supersticiones y “Beneficios” de la Rueda de la Plegaria: 

  • Si posees una rueda de oración en casa, tu hogar se convierte en el Potala, “la tierra pura de Amitabha”.
  • Si en la habitación de un moribundo hay una rueda de este tipo, esa persona no renacerá en los reinos inferiores; y si se coloca cerca de la parte superior de su cabeza, puede renacer en la tierra pura de Amitabha.
  • Como comentamos anteriormente, hacer girar la rueda, produce la misma acumulación de méritos que la recitación de la misma cantidad de mantras que contenga. Con 10 millones de giros se liberan a todos los seres de los infiernos y con 100 millones de giros uno se convierte Avalokiteshvara, así que comienza a darle vueltas, te queda toda una vida.
  • Las Deidades, Dakinis y Protectores del Dharma nos ayudan automáticamente en el momento en que hacemos girar la rueda de oraciones.
  • La rueda de oraciones es como una joya preciosa, cualquier cosa que desees te la puede otorgar, ¿qué tal?, mejor que trabajar ¿no?
  • Si la giras con la mano, cualquier persona que te vea, o te toque, o sea tocado por tu sombra, o se acuerde de ti, o de la rueda girando, nunca irá a los reinos inferiores.
  • Tienen el poder de eliminar el daño de espíritus negativos y de resultados kármicos de enfermedades, pudiendo ser usadas como medio curativo. ¿Qué son 7 años de estudio de medicina al lado de una Rueda de la Plegaria?.
  • De acuerdo al Sutra del Gran Río: hacer girar la rueda sólo una vez, tiene más beneficio que meditar durante siete años.
  • Recitar el Mantra y hacer girar la rueda en días auspiciosos, es igual a la fortuna de 1000 Budas. La persona que gire la rueda, se convertirá en un Bodhisattva seguidor de 1000 Budas.

La Rueda de la Plegaria suele llevar impreso el Mantra Om Mani Padme Hum, también conocido como Mantra de Avalokiteshvara, dibujos de Dakinis (diosa o deidad femenina) protectores y muy a menudo los ocho símbolos auspiciosos o Ashta Mangala (conjunto de símbolos endémicos a un sinnúmero de culturas orientales, principalmente aquellas basadas en la tradición dhármica). De todo ello hablaremos más adelante.

4- Mantra Om Mani Padme Hum

mantra.jpg

4– El Mantra Om Mani Padme Hum en sánscrito ॐ मणिपद्मे हूँ, oṃ maṇipadme hūṃ, o Mantra de Avalokiteshvara, se compone de seis sílabas, “Om”, “Ma”, “Ni”, “Pad”, “Me”, “Hum”, cada una de las cuales tiene una proyección en la luz y otra en la oscuridad. La invocación de estas energías permite que unas purifiquen a las otras y el practicante pueda alcanzar la ecuanimidad y acceda a la sabiduría del vacío, en el camino a la iluminación.

Entendidas dentro de los principios de la filosofía budista, cada sílaba evita las reencarnaciones dentro de los seis reinos de la existencia cíclica, siendo estos seis reinos: el mundo de los devas, de los asuras, de los humanos, de los animales, de los espíritus hambrientos o pretas, y de los infiernos o Naraka; mientras que, por otro lado, cada sílaba purifica el cuerpo, el habla y la mente, y alude a cada uno de los aspectos que se desea trasmutar: el orgullo y el ego, la envidia y la lujuria, la pasión y el deseo, la estupidez y el prejuicio, la pobreza y el afán de posesión, la agresividad y el odio. Por ello, cada sílaba remite también a los seis pāramitās o virtudes trascendentalesla generosidad, la ética, la paciencia, la diligencia, la concentración y la sabiduría.

5- Los Ocho Ashta Mangalas

Ashtamangala

5- Como comentamos anteriormente, el Ashta o Asta Mangala, también conocidos en tibetano como bkra-shis-rtags brgyad (ʈʂáɕitaʔ cὲʔ), son un conjunto de ocho símbolos auspiciosos referentes a un sinnúmero de culturas orientales, principalmente aquellas basadas en la tradición dhármica.

En el Budismo Tibetano, los ocho símbolos son: el nudo infinito; la bandera de la victoria; la caracola blanca dextrógira; el parasol, paragua o sombrilla; la flor de loto; los peces dorados; el jarrón precioso y la rueda del dharma. 

Sobre el primero y el último ya comentamos anteriormente, veamos el resto. 

La Bandera de la Victoria

Bandera.jpg

La Bandera de la Victoria, en sánscrito Dhwaja y en tibetano རྒྱལ་མཚན; Wylie: rgyal mtshan, representa las insignias reales indias que se utilizaban en la milicia y se alzaban tras obtener una victoria en el campo de batalla.​ Por ello, representa la victoria del Buddha y de la doctrina budista sobre la ignorancia, fue sólo después de la conquista de estos cuatro rasgos negativos que Buda pudo proclamar la victoria sobre la ignorancia y alcanzar la iluminación y obtención del Nirvana. De ahí también, que sea imagen del Budha mismo.​ En el budismo tibetano la bandera representa, además, el triunfo de Buda sobre los cuatro Mara, que personifica los obstáculos en el camino hacia la realización espiritual, los Mara son: las emociones desordenadas, la lujuria, las pasiones y el miedo a la muerte.

Se dice que fue colocada en la cumbre del monte Meru por el propio Buda, simbolizando su victoria sobre el universo entero. Banderas cilíndricas hechas de cobre se colocan tradicionalmente en las cuatro esquinas de los monasterios, simbolizando la victoria de Buda hacia los cuatro puntos cardinales.

La Caracola Blanca Dextrógira

Caracola.jpg

La Caracola Blanca Dextrógira, en sánscrito śaṅkha y en tibetano དུང་གྱས་འཁྱིལ; Wylie: dung gyas ‘khyil, representa la voz, la garganta o cuello del Buda y el mensaje del Dharma, debido a su uso como instrumento de llamada. Simbolizaba también la fama de las enseñanzas de Buda, que se propagan a todas las direcciones, como el sonido de la trompeta de caracol.

En el Budismo Tibetano, se utiliza en la práctica de rituales, ya sea para convocar  asambleas religiosas, como instrumento musical en las ceremonias o como recipiente de agua bendita.

En la India, los hinduistas creen que el dios Vishnú sostiene un shankhá (caracola) en una de sus cuatro manos, cuya caracola tenía el nombre de Panchajanya, que significa “tener control sobre las cinco clases de seres”, y que la soplaba cuando asesinaba algún demonio, como muestra de victoria. Su sonido estrepitoso se considera “auspicioso” (porque aleja a los malos espíritus). En los templos de toda India se utilizan caracolas para comenzar y terminar las adoraciones a los murtis (deidades o ídolos): se sopla tres veces consecutivas, cada una de pocos segundos de duración. 

Antiguamente, en la India, se clasificaban las caracolas en variedades de macho y hembra. El de cáscara gruesa se creía era el macho (purusha) y la de cascara delgada, la hembra (shankhini). También le daban una clasificación tomando en cuenta las castas: la caracola blanca lisa representaba la casta de los brahmanes; la roja a los Chatrias (guerreros); la amarilla a los Bisayas (comerciantes) y la gris a los Sudras (obreros).

Se clasificaban además en el sentido de sus espirales, hacia la izquierda o hacia la derecha. 

Caracola 2.jpg

Los que tenían el espiral hacia la derecha, en sentido de las agujas del reloj, eran una rareza y se consideraban especialmente sagradas. Se creía que el movimiento hacia la derecha del espiral, hacía eco del movimiento celeste del sol, la luna, los planetas y las estrellas a través de los cielos. Las espirales de los cabellos de Buda también giran hacia la derecha.

El Parasol o Paraguas

Parasol.jpg

El Parasol, Paraguas o Sombrilla, en sánscrito chhatraratna y en tibetano: རིནཆེན་གདུགས; Wylie rin chen gdugs, servía en la antigüedad en la India, para cubrir a la realeza, a grandes personalidades o a una deidad de la incidencia del sol, indicando que la persona o el símbolo debajo del paraguas es de hecho, el centro del universo y también su apoyo espiritual. Representa de esta manera, la protección que otorga el conocimiento de Dharma contra el dolor y el sufrimiento.

En el Tantra, la sombrilla representa el canal central (el bastón) y la parte alta de la sombrilla, el chakra de la coronilla donde se encuentra una llama de sabiduría.

En Europa, hasta hace unas pocas décadas, una sombrilla era un símbolo de estatus para las damas de la sociedad. En el pensamiento oriental, el hecho de que protege al portador del calor abrasador del sol, fue trasladado a la esfera religiosa como “protección contra el calor de las impurezas.” Así, el frescor de su sombra, simboliza la protección del calor del sufrimiento, el deseo y otras fuerzas espiritualmente dañinas.

La cúpula de la sombrilla se mantiene en lo alto al sostenerlo por el mango (al igual que la montaña sostiene el cielo) se identifica con el “axis mundi” -el eje del mundo-. Es especialmente importante en los ritos procesionales, tornándose verdaderos templos móviles. De este modo, las representaciones de Buda a menudo muestran un gran paraguas sobre su cabeza.

En el Tíbet, en función de su estado, varios dignatarios tenían derecho a diferentes tipos de paraguas. Los jefes religiosos tenían derecho a uno de seda, mientras que los gobernantes seculares, a un paraguas con plumas de pavo real bordada. Personalidades exaltadas como el Dalai Lama y el Panchen Lama, tienen derecho a ambos, y en las procesiones, por protocolo, primero se provee un parasol de plumas de pavo real y luego uno de seda.

En las estupas tibetanas, se puede ver que en la parte cónica (que representa el elemento fuego) hay trece anillos rojos en mención a los trece parasoles apilados y en lo más alto, un parasol con el brocado cayendo.

La versión tibetana del parasol fue adaptada de la India y China, y está hecha de un marco de radios de madera con una cubierta de seda en forma de cúpula, con colgantes de seda. La cúpula simboliza la sabiduría y la falda que cuelga, la compasión. Así, la forma compuesta de la sombrilla significa la unión de estos elementos.

La Flor de Loto

Loto.jpg

La Flor de Loto, en sánscrito padma y en tibetano པད་མེ; Wylie: pad me, es uno de los símbolos más extendidos y usados en oriente. Es la flor que crece en lugares fangosos, por ello representa la verdad última, trascendente e incorruptibe del Dharma. 

Representa, además, la lengua y los labios del Buda, pues el loto del Ashta Mangala es de pétalos de rosas, como los carnosos labios del Buda. El loto representa la iluminación y a todos los que la han alcanzado, liberándose de la ignorancia, como un loto que surge limpio y puro atravesando el lodo del fondo del lago.

Simboliza también la pureza, en especial la pureza de la mente, como un loto que sale del lodo y se mantiene flotando impoluto en la superficie de las aguas del lago, conservando sus raíces en la tierra. Buda, pesar de haber alcanzado la iluminación, no escapó simplemente del mundo samsárico, sino que continuó trabajando para el beneficio de todos los seres, llevándolos al camino del despertar.

El loto nos recuerda, que la compasión y sabiduría de buda, surgió del mismo mundo ordinario en el que moraban las disputas, el odio, la desconfianza, la ansiedad y demás emociones negativas. En ese mismo mundo, muchos seres han despertado del sueño de la ignorancia y han percibido la realidad tal y como es, con claridad absoluta y con una profunda compasión frente al sufrimiento de los demás seres vivos.

En el Vajrayana, los budas están sentados sobre un flor de loto, y su color varía dependiendo de la deidad. Así por ejemplo: El loto blanco (Punderika o Pema Karpo) se le suele atribuir a Tara Blanca y Vairochana. El loto rojo (Kamala o Pema Marpo) es el loto de Chenrezig y de Amitaba. El loto azul (Utpala o Pema Ngongpo) es el loto de Manyushri, Je TsongKhapa y Akshobya. El loto rosa es el de Buda, y está siempre relacionado con deidades superiores.

En la práctica de la Autocuración Ngalso, los lotos representan los canales en los chakras y en cada uno se sienta un Dyani Buda.

En el Tíbet no crecen flores de loto,  por tanto el arte tibetano solo tiene versiones estilizadas de la misma. Sin embargo, es uno de los motivos más reconocidos del budismo tibetano, ya que cada deidad importante está asociada de alguna manera con la flor de loto, ya sea por estar sentados sobre ella o sosteniéndola en una de sus manos.

Los Peces Dorados

Peces Dorados.jpg

Los Peces Dorados, en sánscrito gaura-matsia y en tibetano  གསེར་ཉ; Wylie: gser nya, eran símbolo de los ríos Ganges y Yamuna en el hinduismo. Simbólicamente, estos dos ríos representan la luna y el sol respectivamente. En el budismo, se les otorga una gran cantidad de significados como: sabiduría, audacia, alegría, longevidad y pureza a los practicantes de las enseñanzas del Buda. Se les asocia además con los ojos del Buda, de ahí el verso: “Con ojos preciosos, como los peces dorados”

En la India, expresan la belleza en los ojos de las mujeres, con el término “ojos como un pez”. A la belleza de los ojos de un pez, se le denomina “minakshi”. Por ello, al Buda se le otorga esta representación, haciendo mención a sus bellos ojos, que miran con compasión, llenos de sabiduría, liberando a los seres del sufrimiento y llenándolos de felicidad.

En el budismo, simbolizan además la felicidad, la libertad y la fertilidad, pues los peces nadan libremente en el agua y se reproducen en abundancia. En el Tantra, representan los canales de energía, en muchas imágenes se ve un mástil en medio, que representa el canal central. Normalmente están mirando hacia arriba, aunque en algunas representaciones miran hacia abajo. Tienen las caras casi tocándose, mirando un objeto en el centro, la joya de la sabiduría. Los peces representados son carpas, por su belleza y por su longevidad.

En China, cuenta la leyenda, que una hermosa carpa consiguió nada río arriba, al llegar a la cascada, saltó y se convirtió en dragón, como recompensa por su esfuerzo, es una de las representaciones de dicho animal mitólógico en la cultura oriental. Esta asociado además a la perseverancia ante la adversidades, la fortaleza y la persistencia, por otro lado, también se considera un símbolo de paciencia y longevidad. Se dice que el ascenso de la carpa a la cascada, simboliza “el triunfo de una vida”.

A menudo, nadan en parejas, y en China representan la unidad y la fidelidad conyugal, por eso suele regalarse un par de peces como obsequio de regalo de bodas.

El Jarrón Precioso

Jarron.jpg

El Jarrón Precioso, en sánscrito kasala y en tibetano Wylie: bum pa― conocido también como “el jarrón de los tesoros inacabables”― se encuentra relacionado con el simbolismo de la abundancia material y la liberación.​ Por ello, el budismo lo asocia al tesoro, pero ojo, no como algo material, sino como la riqueza que representan la totalidad de las enseñanzas del Buda, un tesoro que no disminuye, a pesar que gran parte del mismo sea regalado. Asimismo, se encuentra asociado al cuello de Buda, por ser de donde emanaron sus palabras, de ahí viene el verso: “Con un cuello como un vaso de buena fortuna, primoroso y adornado”.

Simboliza el deseo para que todos los seres puedan recibir la totalidad de las enseñanzas del Buda. También simboliza la abundancia, el néctar de la inmortalidad y la riqueza espiritual. Es un signo de logro espiritual y de la consecución de los deseos materiales esenciales, además de un tributo a deidades particulares relacionadas con la riqueza.

El jarrón o “bumpa”, se describe como parte del ofrecimiento del Mandala, es de oro y está adornado con una multitud de joyas preciosas.  Una Khata, Hada, Katak o Khadag (bufanda tradicional ceremonial común en la cultura tibetana y mongola) de seda del reino de los dioses ata el cuello del jarrón y su boca está sellada por el árbol que concede todos los deseos, cuyas raíces beben de las aguas de la longevidad, que están contenidas dentro del jarrón.

Los jarrones se usan para algunos rituales tántricos, en dichos rituales, se suelen llenar de objetos o sustancias preciosas y sagradas, siendo sellados y colocados en altares, hogares, lagos o fuentes, donde su presencia atrae la abundancia y armonía al entorno.

6- Mandalas

Mandala

6- Los Mandalas, que en idioma sánscrito se traduce como “círculo o rueda” son representaciones simbólicas espirituales y rituales del macrocosmos y el microcosmos, dos términos filosóficos contrapuestos que explican la relación entre el ser humano y el universo, utilizados en el budismo y el hinduismo. Representa el equilibrio, así como el Ying-Yang representa lo opuesto y complementario de todo fundamento, principio o factor, se podría llegar a decir por tanto, que los Mandalas también son una representación tibetana del concepto Taoísta del Yin-Yang.

El universo está representado en forma circular dentro de una forma cuadrangular (la tierra o el ser humano), los círculos celestiales conocidos como Tierra, Sol y la Luna, se relacionan con los círculos conceptuales de amigos, familia y comunidad.

Una de sus funciones prácticas es la meditación y búsqueda del equilibrio y purificación que ayuda a transformar el entorno y la mente de quien medita en ellos. 

Los Mandalas pueden tener diferentes formas, elaboraciones y colores, cada patrón va relacionado a un elemento, siendo el Triángulo la relación con el agua, la transformación y vitalidad. El Mandala en forma de Cruz es símbolo de decisiones y se relaciona con los puntos cardinales. Mandala en Espiral relaciona las energías curativas. En forma de Corazón representa la unión, el amor y la felicidad. La Estrella es la libertad y espiritualidad. El Pentágono son los elementos naturales, tierra, agua y fuego. El Mandala en Hexágono es el equilibrio y unión de los contrarios. La Mariposa es la transformación, la muerte y la auto renovación del alma. El Laberinto es la confusión, autorreflexión y la búsqueda del centro de uno mismo.

Significado de los colores:  

El color Negro relaciona la tristeza, la muerte, lo profundo, la ignorancia y el misterio. El Blanco representa la purificación e iluminación. Es el color de la perfección. De la nada o el todo por hacer. El Verde es la naturaleza, esperanza, crecimiento, felicidad y libertad. El Azul la paz, alegría, serenidad y satisfacción. El color Gris es símbolo de calma, espera, neutralidad, sabiduría y renovación. El Rojo es energía pura vital, pasión y sensualidad. El color Naranja relaciona la energía, dinamismo, ternura, valor y ambición. El Amarillo la simpatía, color del sol y la luz. El Rosado el altruismo, dulzura y paciencia. El Morado la contemplación, amor al prójimo, idealismo y sabiduría. El color Violeta es la transformación, la magia, espiritualidad e inspiración. Plateado son las capacidades psíquicas y emociones fluctuantes. Por último el color Dorado es la sabiduría y lucidez.

En el Palacio Potala por ejemplo, los Mandalas se representan en tercera dimensión, ejemplo de ello es el Mandala Kala Chakra de cobre dorado, construido en el Siglo XV por Jangpa Namgyal Dasang, para dominar a Toi-Hor.

Mandala Kala ChakraMandala Kala Chakra en el Palacio Potala.

7- Yapa Mala o Mala

Mala.jpg

Un Yapa Mala o sólo Mala, en sánscrito japamālā जपमाला y en chino Fo Zhu 佛珠, que significa “murmurar oraciones”, refiriéndose como oración al Mantra Om Mani Padme Hum o Mantra de Avalokiteshvara o de Chenrezig, que invoca la poderosa y benevolente atención de Chenrezig, la expresión de la compasión de Buda.

Es un rosario con 108 cuentas esféricas generalmente hecho de madera, usado en el hinduismo, el budismo y el sijismo, para recitar mantras o el nombre de una deidad, donde cada esfera lleva tallado uno de los 108 nombres principales del dios Visnú, que junto a Brahma y Shiva, forman la trinidad Hindú. 

En realidad Visnú no tiene sólo 108 nombres, sino miles, todos los nombres de Visnú se recopilan en el stotra (himno o alabanza) Visnú-sajasra-nama o Viṣṇusahasranāma, que en sánscrito significalos mil nombres de Visnú”, uno de los himnos más sagrados y cantados en el hinduismo.

Algunos nombres de Visnú son: Achiuta (“infalible”); Ananta (“infinito”); Antariami (“de lo interno, el controlador”)Bhagaván (“de las glorias, el poseedor”)Jarí (proveniente de la raíz hrī ,que significa “quitar [el pecado o el sufrimiento]”); ​Jrishīkesh (“amo de los sentidos”); Hrishīka Nātha (“amo de los sentidos”)Jagannātha (“señor del mundo”); Keshavá (“[que posee] cabello hermoso, abundante o largo”)Mādhava (“primaveral”); Majápurusha (“gran disfrutador”)Naraianá (“de los hombres, el refugio”), entre muchos otros. 

Una vez recitado los 108 mantras a las 108 esferas, se puede considerar que se hizo una “ronda de japa”, que representa una cuenta final o una oración completa. También existen Malas elaborados a base de hueso animal o humano, usados sólo por personas espiritualmente elevadas por su carga kármica, porque ni los animales ni los humanos, son asesinados con fines de realizar el mala.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Existen diferentes modelos en la actualidad, algunos llevan una cuenta o esfera extra más grande, que se denomina Guru, y en el hinduismo suele representar al Monte Meru, la morada de los dioses. De cualquier forma, nunca debería ser visto como una joya, porque en ese caso ayudaría a elevar nuestro ego. 

En el budismo, el Mara está dividido en tres partes, porque al igual que el número 108, el número 3 representa los tres tiempos (pasado, presente y futuro); el cuerpo, la palabra y la mente (importantes a purificar); los tres venenos (odio, avidez e ignorancia) o las tres joyas (el Buda, el Dharma(religión) y la Sangha(comunidad)).

8- Ojo de Buda o Tercer Ojo

Ojo 1

El “Ojo de Buda” en el budismo, también conocido como Tercer Ojo” en términos teosóficos, “Ojo Interno” para la doctrina Kundalini, “Ojo que Todo lo Ve” en el judaísmo y la masonería, “Ojo de la Providencia” en el cristianismo. Hamsa u “Ojo de Mirian” para los judíos, y por último el “Ojo de Horus” u “Ojo de Ra” para los egipciosera originalmente una especie de amuleto con carga energética, al cual se le atribuía un poder místico para la solución de necesidades, únicamente usado por chamanes, hechiceros y sacerdotes.

Suele estar asociado también a menudo con visiones religiosas, la clarividencia, la percepción extrasensorial, así como la capacidad de observar los chakras (centros de energía), el aura (campo energético) humana, la precognición (capacidad de conocer hechos antes de su acontecimiento) y llegar a experimentar experiencias extracorpóreas (proyectarse fuero del cuerpo). A las personas que aducen poseer la capacidad de utilizar su tercer ojo, se les denomina normalmente videntes o adivinos.

Como concepto místico y esotérico, referencia a un ojo invisible o vórtice energético que proporcionaría una percepción más allá de lo que se podría percibir con la vista ordinaria. 

Ojo 4

En el Hinduismo, se dice que el tercer ojo está ubicado alrededor de la mitad de la zona de la frente, ligeramente por encima de la unión de las cejas. Dicho tercer ojo guardaría una correlación con el ajna (chakra ajna o tercer ojo ubicado en el entrecejo). Shiva (dios destructor) es uno de los dioses de la Trimurti (‘tres-formas’ o “trinidad hinduista”), junto a Brahma (dios creador) y Visnu (dios preservador). Shiva tiene un tercer ojo ubicado en su frente, representando el ojo de la sabiduría, el ojo que ve más allá de lo evidente, también conocido como Bindi. En consecuencia, a Shiva se lo conoce como Tri-netri-īshwara (‘señor de los tres ojos’).

Tanto en el hinduismo como en el budismo, el “tercer ojo” es el lugar donde se encuentra nuestra conciencia y el punto de unión con el mundo espiritual. Lo consideran el centro de la clarividencia y la intuición, y lo exteriorizan con un punto rojo entre medio de las cejas.

En las diferentes versiones del budismo, existen técnicas y prácticas que implican el desarrollo de esa capacidad, aunque el objetivo final es comprender la realidad existente tal y como es; insatisfactoria, impermanente e insustancial (no-yo, anatta o carencia de ego). En el Budismo Mahayana o Budismo Filosófico y en las prácticas tibetanas, tal conocimiento tiende a ser más valioso que en el Budismo Theravada o Budismo Religioso, aunque hay técnicas para abrir el “ojo divino” o para limpiar la visión.

En el Taoísmo, religión y filosofía de vida en China, la “práctica del tercer ojo” consiste en centrar la atención en el punto entre las cejas con los ojos cerrados, mientras el cuerpo se halla en posturas qigong o chi kung, en chino 氣功, que sería la combinación de mente, respiración y ejercicio físico. El Taoísmo enseña que el tercer ojo, llamado también el “ojo de la mente”, está situado entre los dos ojos físicos y se extendería hasta el centro de la frente cuando se abre. En las tradiciones alquímicas taoístas, el tercer ojo es la parte frontal del “Upper Dan Tien” (campo cinnebar superior) y se le da el nombre evocador de “bola de barro”.

A continuación, se muestran algunas ideas extraídas de la investigación de Richard Cassaro conocida en inglés como “Occult Secrets Behind Pine Cone Art & Architecture”

Ojo 14Glándula Pineal

En Teosofía (conjunto de enseñanzas y doctrinas para el conocimiento de la verdadera realidad) el concepto del tercer ojo estaría relacionado con la llamada Glándula Pineal, que tiene forma de “piña” (fruto del árbol de pino), por eso se llama Pineal, y que se encuentra físicamente justo en el centro de nuestro cerebro. Es el órgano de mayor concentración de energía en el organismo, como así también el de mayor flujo de sangre.

Su función es generar la hormona Melatonina, que actúa como un tipo de reloj maestro que regula el sueño o la vigilia, retarda el proceso de envejecimiento y regula el crecimiento, entre otras funciones, y que a su vez, se sintetiza a partir de la Serotonina.

La Melatonina interviene en la regeneración celular, la generación de antioxidantes (que bloquean los radicales libres) y además tiene propiedades inmunológicas que previenen el cáncer, la cardiopatía, el alzhéimer y la depresión, entre otras enfermedades.

Al proceso de estimulación de la conciencia se lo denomina “despertar del tercer ojo”. Se dice que este despertar induce al desarrollo de la intuición, al aumento del autoconocimiento, a desencadenar nuestro potencial creativo, trascender lo físico y mundano, adentrarse en el mundo espiritual, para balancear la dualidad (energías opuestas) inherente a todo cuerpo humano. Este conocimiento y ecualización de los pares opuestos es la clave de todas las escuelas esotéricas.

Según el Libro Tibetano de los Muertos,  el embrión humano se forma a los 49 días de gestación, y precisamente 49 días es lo que demora el alma en reencarnarse. En el contexto de dualismo psico-físico del filósofo francés René Descartes (1596-1650), el Alma y el Cuerpo existen por separado, y su punto de encuentro es precisamente la Glándula Pineal, “el asiento del alma”. Lo que le atrajo a Descartes de esta glándula fue su ubicación en el eje de simetría de nuestro cerebro y su anatomía.

Ojo 6

En la doctrina del Kundalini (serpiente en sánscrito) Yoga,  siendo Kundalini una figura utilizada para representar el flujo de la energía pránica o vital, que se encuentra en la base de la médula espinal, el tercer ojo es uno de los principales centros de energía del cuerpo, situado en el sexto chakra o ajna, constituyendo el meridiano principal de la línea que separa el hemisferio derecho e izquierdo en el cuerpo.La energía masculina gobierna el lado derecho del cuerpo y el lado izquierdo del cerebro, mientras que la energía femenina controla el lado izquierdo del cuerpo y el lado derecho del cerebro. 

Ojo 7

De acuerdo a las enseñanzas neo-gnósticas de Samael Aun Weor, se hacen varias referencias simbólicas y funcionales al tercer ojo en el Apocalipsis 3:7-13, una obra que, en su conjunto; se cree que describe la energía Kundalini y su desplazamiento interno por la columna vertebral desde el primer chakra hasta pasar por todo el conjunto de los siete chakras. Esta interpretación equivale al tercer ojo como la sexta de las siete iglesias de Asia que se detallan en el texto del Apocalipsis de San Juan, la Iglesia de Filadelfia.

Ojo 5

Según esta teoría, los seres humanos poseían en tiempos antiguos un tercer ojo real en la parte posterior de la cabeza con funcionalidad física y espiritual. El Teosófico C.W. Leadbeater asegura, que mediante la extensión de un “tubo etérico” desde el tercer ojo, es posible desarrollar visión telescópica y microscópica. En términos de la ciencia moderna, se ha afirmado por Stephen Phillips, que la visión microscópica del tercer ojo es capaz de observar objetos subatómicos tan pequeños como los quarks (fermiones que forman la materia nuclear). Así mismo, el Doctor en Medicina Douglas Baker afirma, que es posible observar los órganos internos del cuerpo humano, detectando así cualquier tipo de enfermedad.

“Quien mira hacia afuera, sueña; quien mira hacia adentro, despierta” – Carl Jung –

Para los egipcios, la Glándula Pineal representa el “Ojo de Horus”, Udyat o el “Ojo de Ra” (dios del sol), un concepto ampliamente difundido y venerado al que se le atribuían propiedades vinculadas con la salud, la prosperidad, con el pasaje al otro mundo y la capacidad de renacer.

Ojo 15Símbolo del Ojo de Horus con la cobra Uadyet y el buitre Nejbet.

En ocasiones se representaba a Horus acompañado de la figura del faraón: la serpiente (cobra) Uadyet, por la Diosa del Bajo Egipto o “la señora del cielo” y por el buitre Nejbet, Diosa del Alto Egipto y protectora de los nacimientos, las fiestas y las batallas. 

Ojo 16Máscara funeraria de Tutankamón con la cobra Uadyet y el buitre Nejbet.

Precisamente la cobra Uadyet y el buitre Nejbet era lo que los faraones llevaban en la frente, justamente en la zona del tercer ojo. 

Ojo 8Mohenjo-Daro Rey/Sacerdote

En la ciudad de Mohenjo-Daro hoy día Pakistán, se encontró una estatuilla denominada “Rey-Sacerdote” con un espacio circular en el centro de la frente, en el cual cabría un pequeño disco de oro (que se encontró también cerca de la estatuilla) y sugiere un posible precursor del “Tercer Ojo”Es interesante notar que esta figura es muy similar a los tefilin rituales usados en el judaísmo a partir del Siglo II A.C.

Ojo 3

En el judaísmo y otras religiones de Medio Oriente, el “Ojo que Todo lo Ve” aparece en la forma de un símbolo llamado Hamsa, Khamsa o Hamesh. Se trata de un ojo en la palma de una mano, que suele colocarse en casas o llevarse como amuleto de protección contra el “mal de ojo” (enfermedades provocadas por la envidia del ojo de los enemigos)

Sus orígenes se remontan a Mesopotamia, donde la mano de Ishtar era un poderoso signo de protección divina. También se le conoce como “la mano de Fátima” en el Islam. En Grecia y Turquía existe un símbolo similar, el Nazar, usualmente sin la mano: se trata de círculos concéntricos azules y blancos de vidrio que dan la apariencia de un ojo.

Ojo 2

El Tercer Ojo también ha sido usado en la masonería como “el ojo que todo lo ve”, pero no como el ojo de una deidad celestial, sino como un regalo tangible que cualquier persona puede utilizar.  

“El ojo común no ve más que la parte exterior de las cosas, y juzga mediante eso, pero el “ojo que todo lo ve” penetra completamente, y lee el corazón y el alma, encontrando allí la capacidad que el exterior no indica o promete, y que de otro modo no podría detectar”. – Mark Twain- 

Ojo 11

Sin ir más lejos, la religión masónica declarada de los Estados Unidos, no era ajena a la simbología ocultista, y decidió rendir homenaje a la sabiduría ancestral representando “el ojo que todo lo ve” en el billete de un dólar. Supuestamente, la imagen de la pirámide truncada, no sería otra que la mítica Gran Pirámide de Guiza en Egipto (a la cual justamente le falta su cúpula), símbolo del misticismo egipcio y de los conocimientos ancestrales ocultos.

Ojo 12Declaración Francesa de los Derechos Humanos de 1789.

Se aprecia también claramente en la pintura de la Declaración Francesa de los Derechos Humanos de 1789.

Ojo 13Piezas Arqueológicas en la Cueva de los Tayos.

Se encontró también entre los asombrosos hallazgos de piezas arqueológicas en la Cueva de los Tayos, en Ecuador, que datan del Periodo Paleolítico Superior (48.000-12.000 años A.C.), donde sus pobladores se refugiaron en busca de protección durante los finales de la glaciación, aproximadamente en el 9000 A.C.. El Tercer Ojo se encuentra representado como un Sol en la cima de las pirámides. 

Ojo 19

Para el cristianismo, el ojo que todo lo ve es el “Ojo de la Providencia”, y apareció en el Siglo XVI. El ojo se encuentra dentro de un triángulo, representando la ubicuidad de la Santísima Trinidad, así como la omnipresencia divina y su vigilancia constante sobre su creación.

Representaciones del “ojo de la providencia” como en la Iglesia de San Juan Bautista en Alsacia, Francia (1763), parecen estar relacionadas con la fundación de los Illuminati Bávaros en 1776.

Ojo 18

De acuerdo con las enseñanzas cristianas del Padre Richard Rohr, el concepto del tercer ojo es una metáfora para el pensamiento no dualista; o una manera en la observan los místicos. En el propio concepto de Richard Rohr, los místicos emplearían el primer ojo para la información sensorial de la vista, y el segundo, como el ojo de la razón, la meditación y la reflexión, pero ellos sin confundir la mera información verídica con la transformación de la conciencia misma. La observación mística se basa en el primero de los dos ojos, y no obstante, podría ir más allá”. Richard Rohr se refiere a este nivel de conciencia como “tener la mente de Cristo”.

El tercer ojo también designa la entrada que conduciría a reinos interiores y a unos estados de consciencia superiores. En la espiritualidad de la Nueva Era (era astrológica de acuario), el tercer ojo simboliza frecuentemente un estado de iluminación o la evocación de imágenes mentales que tendrían un significado psicológico y espiritual.

10- Varja. El Rayo de Indra.

Vajra 2

El Varja o Vashra, que en sánscrito significa “diamante” o “rayo”, y conocido también en el Tíbet, Bután y Nepal como Dorje, nombre que también se usa comúnmente para representar el falo (órgano reproductor masculino).

En el Hinduismo, representa el arma de Śakra Devānām Indraḥ (en sánscrito) o simplemente Indra, el gobernante del paraíso trāyastriṃśa de la cosmología budista, también conocido como “Señor de los Devas (dioses)“. Elaborada por Vishua Karma (el artesano y arquitecto de los dioses) y que originalmente según el Rig-Veda (el texto más antiguo en la literatura hindú escrito en sánscrito), tenía forma circular. Actualmente consistente en una esfera con dos lotos a sus lados los que se prolongan en cinco o nueve rayos, teniendo siempre un eje central.

En el Budismo Tántrico o Vajrayana, se conoce como “cetro diamantino”, que representa la autoridad espiritual, con un eje central que sugiere concentración, estabilidad e imperturbabilidad, Buda Akshobya o el Buda Azul, cuyo nombre significa “inquebrantable” o “imperturbable”. 

Vajra 4Bodhisattva Vajrasatva

Se encuentra representado también en la figura del Bodhisattva Vajrasatva, el soberano de toda la familia de Buda, también conocido como Buda Akshobya o el “Buda Blanco”, en el Budismo Tántrico o Vajrayana, quien porta un Varja en su mano derecha, a la altura del corazón, mientras que en su mano izquierda posee una campana con un mango de vajra, conocida por tanto como campana-varja.

El color del blanco simboliza la pureza, desde el concepto de que todos nacemos puros, puros por naturaleza, por la mera distinción entre lo condicionado y lo incondicionado.

Higuera BodhiÁrbol Bodhi, en Bodhgaya, en la actualidad.

Por otra parte, también representa el “Vajrasana” o “Trono Diamantino”, también conocido como “Trono de Buda”, que se ubica a los pies del Higuera Bodhi, árbol sagrado en la localidad de Bodhgaya, cerca de Benarés o Varanassi, sitio donde meditó Buda para alcanzar el conocimiento de sus existencias anteriores (pubbe nivasanussati ñana), el conocimiento de la muerte y el renacimiento (cutupapata ñana) y para superar las tentaciones de Mara, meditación que dio como resultado el alcance del Nirvana.

11- Kalachakra. Ciclo del Tiempo.

Kalachakra

El Kalachakra, en sánscrito tiempo (kāla) y ciclo (chakra), es utilizado en el Budismo Vajrayana o Budismo Tántrico y que se traduce como “Rueda del Tiempo” o “Ciclo del Tiempo”. Es una compleja práctica de meditación que proviene de las clases superiores del tantra.

Se refiere a la deidad tántrica de Vajrayana, como la filosofía y la práctica de la meditación contenida en el escrito Kalachakra Tantrapropiamente conocido como el Kalachakra Laghutantra, una versión resumida del texto original, el Kalachakra Mulatantra, que ya no existe. Algunos maestros budistas aseguran que Kalachakra es la forma más avanzada de práctica Vajrayana, y ciertamente es uno de los sistemas complejos dentro del budismo tántrico.

Su concepto de tiempo apunta a la oscilación de los planetas, a los ciclos de la respiración y a trabajar con la energía sutil del cuerpo para poder llegar a la iluminación, donde dicha rueda o espacio de tiempo no posee ni principio ni fin.

Kalachakra 2Unión sexual entre Kalachakra y Kalachakri.

Kalachakra lo conoce todo, está unido a su consorte Kalachakri en la postura Yab-Yum (postura sexual en el arte budista) y juntos, representan la temporalidad y la atemporalidad en conjunción. Su consorte (Kalachakri) está consciente de todo aquello que es infinito, no constringido o fuera del reino del tiempo.

Por otra parte, el Kalachakra Tantra se divide en cinco capítulos, siendo el primero el Kalachakra Externo -el mundo físico-, refiriéndose al sistema de cálculos del calendario Kalachakra, los meses y estaciones del año, las fases de la luna, las horas del día, el nacimiento y muerte de los universos, nuestro sistema solar y el funcionamiento de los elementos.

El segundo capítulo es el Kalachakra Interno. Se refiere a los periodos de etapas de la vida (infancia, niñez, juventud, edad adulta y vejez), a la clasificación de las funciones del cuerpo, la experiencia humana y el vajra-kaya –la expresión de la existencia física-, el ciclo menstrual, el del sueño y los ciclos circadianos. A su vez, la experiencia humana se clasifica en cuatro estados mentales: despierto, soñando, dormido y un cuarto estado que es disponible mediante la energía del orgasmo sexual

Los últimos tres capítulos son el Kalachakra Alternativo. Se refieren al camino y sus frutos, y a la preparación para las prácticas meditativas del sistema: las iniciaciones de Kalachakra. El cuarto capítulo habla de las prácticas como tal, tanto de las meditaciones del mandala y sus deidades, como de la práctica de la generación y consumación de los Seis Yogas de Kalachakra (prácticas de la etapa de consumación). El quinto y último capítulo describe el estado de iluminación que resulta de la práctica. 

En el Tibet, el Sistema Astrológico Kalachakra es uno de los bloques principales para la creación del Calendario Astrológico Tibetano.​ La astrología Kalachakra es similar al sistema occidental, utiliza cálculos complicados y sorprendentemente acertados, para determinar, entre otras cosas, la localización exacta de los planetas.

Mandala Kalachakra

Kalachakra 1

Como comentamos anteriormente, los Mandalas, que en idioma sánscrito se traduce como “círculo o rueda”, son representaciones simbólicas espirituales y rituales del macrocosmos y el microcosmos, dos términos filosóficos contrapuestos que explican la relación entre el ser humano y el universo, utilizados en el budismo y el hinduismo. Representa el equilibrio, así como el Yin-Yang representa lo opuesto y complementario de todo fundamento, principio o factor. 

El universo está representado en forma circular dentro de una forma cuadrangular (la tierra o el ser humano), los círculos celestiales conocidos como Tierra, Sol y Luna, se relacionan con los círculos conceptuales de amigos, familia y comunidad.

Una de sus funciones prácticas es la meditación y búsqueda del equilibrio y purificación que ayuda a transformar el entorno y la mente de quien medita en ellos.

El Mandala Kalachakra se relaciona también a la ceremonia tántrica más importante y elevada del budismo tibetano, conocida como “Iniciación Kalachakra”, que se celebra durante doce días cada cuatro años aproximadamente, en la ciudad de Bodh Gaya, estado de Bihar, al noreste de la India, y que es presidida por el mismo Dalai Lama. 

Kalachakra 3Monjes confeccionando el Mandala Kalachakra.

Durante los primeros ocho días, los monjes se dedican a la confección del Mandala, elaborado con arena de diferentes colores y bajo la asesoría del Dalai Lama, quien coloca los primeros granos de arena en el centro y pronuncia la palabra Wong-Khor, que literalmente significa dar permiso, o conceder la autoridad para practicar el Tantra, para que los monjes lo sigan construyendo mientras meditan sobre su significado.

Mandala Kala ChakraMandala Kalachakra en el Palacio Potala.

En el Palacio Potala por ejemplo, el Mandala Kalachakra se representa en tercera dimensión y es de cobre dorado, construido en el Siglo XV por Jangpa Namgyal Dasang para dominar a Toi-Hor.

Actualmente la tradición Kalachakra la practican las cuatro escuelas de Budismo Tibetano (nyingma, kagyu, gelug y sakya), aunque es mucho más predominante en la escuela Gelug (la secta amarilla o de los gorros amarillos). Es la práctica tántrica oficial de la escuela Jonang, y actualmente lucha para ser reconocida como la quinta tradición del budismo tibetano.

Si te fue útil este artículo, por favor comenta, o mejor, suscríbete!

One comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s